RIDE. Revista Iberoamericana para la Investigación y el Desarrollo Educativo
Plan de manejo para la seguridad hídrica en una comunidad rural del estado de Guerrero, México
Dec 31 2024
Resumen
Los sistemas de agua dulce proporcionan una amplia gama de recursos y servicios que a menudo son vulnerables al cambio climático y otras presiones humanas que afectan a millones de personas que viven allí. En tal sentido, la implementación de un plan de manejo para la seguridad hídrica en una comunidad rural del estado de Guerrero, México, contribuyó al incremento de la seguridad hídrica bajo un enfoque de marcó lógico con su variante de objetivos anidados en matrices en cascada. Para ello, se desarrollaron talleres y reuniones con el propósito de trabajar en las actividades comunales y fortalecer la organización, participación y cuidado del medio ambiente.
Este enfoque proporcionó una forma rápida y participativa de elegir opciones, pues se tomaron en cuenta múltiples impactos, sectores, dimensiones de la resiliencia y perspectivas de las partes interesadas. Las medidas señaladas en los proyectos giran en torno a incrementar el capital humano y social (organización, capacitación y participación comunitaria), por lo que se espera que su implementación contribuya a la mejora de la gobernanza del agua.
Introducción
Los sistemas de agua dulce proporcionan una amplia gama de recursos y servicios que a menudo son vulnerables al cambio climático y otras presiones humanas que afectan a millones de personas que viven allí. Este problema se observa con mayor frecuencia en poblaciones con alta marginación (Romo Aguilar y Maldonado, 2022) que carecen de agua de buena calidad e insuficiencia de alimentos. En pocas palabras, el cambio climático pone en riesgo la seguridad humana al reducir el acceso y la calidad de los recursos naturales que sustentan los medios de vida (Meng et al., 2016; Roque-Malo & Kumar, 2017).
En efecto, los rápidos cambios asociados con el aumento de las temperaturas han causado problemas socioambientales donde antes no existían (Ray et al., 2015) como el cambio en el ciclo del agua y en los patrones de suministro y demanda del recurso que afectan a la agricultura (Kang et al., 2009; Wada & Bierkens, 2014), de ahí que se deba dar seguridad en zonas rurales y grupos sociales considerados como sectores más vulnerables (Misselhorn & Hendriks, 2017).
Por esta razón, es importante abordar la seguridad del agua como un tema emergente y estratégico, ya que las fluctuaciones en las precipitaciones pueden provocar escasez de agua disponible y reducir su calidad por efecto de la contaminación debido a actividades antrópicas (Peña, 2016; Rosas-Acevedo et al., 2015; Vörösmarty et al., 2010). En tal sentido, los problemas del agua deben constituir una prioridad de la política pública de gestión y dar lugar a una estrategia eficaz para garantizar la seguridad hídrica para los seres humanos y para la biodiversidad acuática (Rosas Acevedo et al., 2016; Vörösmarty et al., 2010). De hecho, los planificadores y tomadores de decisiones deben considerar los recursos hídricos como esenciales para las actividades agrícolas y domésticas (Turral et al., 2011), así como para las actividades que contribuyen al desarrollo de las regiones (Rosas Acevedo et al., 2016).
Las investigaciones recientes sobre el cambio climático, en particular las que han aplicado un enfoque comunitario y el desarrollo local de abajo hacia arriba, han llevado al diseño de propuestas, programas, políticas y planes de gestión locales para garantizar la seguridad hídrica (Connell & Grafton, 2008). Las prácticas de gobernanza priorizan la buena gestión del agua (Cook & Bakker, 2012), aspecto esencial para la sostenibilidad social a largo plazo y para una mayor resiliencia al cambio climático.
Por ello, el objetivo de esta investigación fue diseñar un plan de manejo comunitario participativo para la seguridad hídrica en la localidad de Las Animas Guerrero, México, utilizando el enfoque de marco lógico (EML) y su variante de matrices en cascada para contribuir a una administración eficiente y sostenible del recurso bajo control de la comunidad.
Materiales y métodos
El ejercicio de planeación participativa se realizó en la comunidad de Las Ánimas, municipio de Tecoanapa, que pertenece a la región Costa Chica del estado de Guerrero, en México. Se encuentra a una altura de 660 m s. n. m. (Suastegui Cruz, 2021; Suastegui Cruz et al., 2017, 2018). Predomina el clima subhúmedo cálido (García, 1973) con temperatura media anual de 31 °C; en los meses más fríos (enero y febrero) alcanza hasta 24.9 °C.
Metodológicamente, se aplicó el modelo de marco lógico con cinco grupos de la localidad (comisariado de bienes comunales, comisario municipal, consejo de vigilancia, centro de salud y comité del agua) debido a que todos tienen responsabilidad en las decisiones referidas al acceso de los recursos locales.
El primer paso fue la sensibilización de los diferentes grupos de trabajo a través dos reuniones para un primer diagnóstico socioambiental. Como segundo paso, se organizaron dos talleres para identificar, jerarquizar y consensuar los problemas que impactan a los pobladores. En estos talleres se aportaron opiniones de las problemáticas actuales y se reunió un conjunto de propuestas que ayudaron en la elaboración de un árbol de problemas (central, causas y consecuencias), lo cual resultó en las matrices de marco lógico (MML) para cada una de las alternativas que se tomaron del árbol de problemas. Estas últimas (las alternativas) se convirtieron en proyectos específicos y, a su vez, en orden ascendente, en dos programas, que fueron integrados en la MML general, lo que ayudó a incrementar la seguridad hídrica, ya que se vio afectada en cantidad y calidad, problemática principal en la comunidad. Esta anidación de MML en orden ascendente es la que se conoce como matrices en cascada. Esta propuesta de plan de manejo, se diseñó partiendo de las características de la comunidad, de su problemática y necesidades sentidas, tomando en cuenta su realidad social, económica y cultural.
Resultados y discusión
Como resultado del proceso de participación comunitaria se identificó como principal problema el bajo suministro de agua debido a dos factores: el primero, la baja disponibilidad de agua para abasto doméstico en la época seca; el segundo, la creciente contaminación del agua disponible debido principalmente a los productos químicos utilizados en la agricultura campesina y al mal manejo de los desechos para los arroyos superficiales locales (Sarmiento et al., 2019). Además, se identificaron otros cuatro temas (figura 1):
Proyecto 1. Fuentes limpias (tabla 1): Los ciudadanos realizaron varias actividades para la limpieza de fuentes de agua, para lo cual desarrollaron prácticas apropiadas para el uso de pesticidas con el fin de evitar la contaminación y promover una agricultura más sostenible. Se trata de nuevas opciones ecológicamente sostenibles que aseguran los servicios ambientales y componentes naturales de un lugar, principalmente su biodiversidad, pero también patrones culturales ancestrales (Peña Díaz, 2019; Plieninger et al., 2015). Por ello, este proyecto ayudó a la depuración y protección de fuentes con la producción agrícola sostenible.
Asimismo, otro factor que incide en el calentamiento global y la pérdida de biodiversidad es la contaminación del agua por residuos sólidos urbanos (Abdel-Shafy & Mansour, 2018; Peña Díaz, 2019; Khandelwal et al., 2019; Leyva-Zuñiga et al., 2021; Valverde Espinoza, 2017). Esto se ve más palpable en zonas rurales, donde no existen condiciones sociales, económicas, políticas y ambientales. Por eso, en la zona de estudio se han creado alternativas para la gestión ambiental, como la creación de recursos forestales y la protección de fuentes de agua destinadas al consumo humano, así como la introducción de letrinas secas ecológicas en zonas donde no se tiene drenaje ni alcantarillado (Valverde Espinoza, 2017). Sin embargo, la contaminación se está generando por productos que son utilizados en actividades agropecuarias.
Proyecto 2. Microcuenca del Agua Fría Limpia (tabla 2): Tuvo como objetivo garantizar el agua limpia apta para uso doméstico. Esta actividad contribuye a la degradación de tierras agrícolas y causa problemas de agua que resultan de prácticas inadecuadas en diversos usos agrícolas (Zamora et al., 2017). Por eso, la práctica de una agricultura sustentable es una vía de bienestar social (Ding et al., 2018), pues está comprobado que los alimentos absorben propiedades fisicoquímicas a través del agua contaminada y productos derivados de ellas, lo cual puede causar problemas de salud en los consumidores (Caloni et al., 2016). Además, los efectos tóxicos de los agroquímicos también causan problemas a otras especies (Beckie & Harker, 2017) que ayudan a equilibrar los ecosistemas.
Por ello, la implementación de estrategias de restauración de suelos en microcuencas a tráves de la reforestación (Rico Hernández et al., 2018) mejoran la calidad del suelo, así como el crecimiento de la vegetación para prevenir la erosión (Amoah et al., 2018).
Proyecto 3. Buenas prácticas sanitarias (tabla 3): Tuvo la finalidad de crear conciencia en los ciudadanos para realizar buenas prácticas sanitarias en torno al manejo adecuado del agua en la localidad. Las zonas rurales son más susceptibles a los problemas de salud, ya que se cree que la pobreza conduce a la mala salud y que esta lleva a los pobres a incrementar su nivel de pobreza (Wagstaff, 2002), lo cual, a su vez, está relacionado con la escasa cultura sanitaria que tienen algunas personas en localidades vulnerables.
Por ello, la implementación de programas de educación ambiental (PEA) contribuyen a mitigar problemas sanitarios y ambientales, pues se generan nuevos conocimientos, con valores y habilidades entre los individuos, y donde las instituciones educativas son impulsoras para la reducción del deterioro ambiental tanto en lugares urbanos como rurales (Casaló & Escario, 2018; Thondhlana & Hlatshwayo, 2018).
En el caso de las áreas rurales, se agudizan los problemas por la insuficiente infraestructura de distribución del agua, ya que al no dar mantenimiento oportuno se provocan fugas de agua, aunado a conductas humanas de desperdicio (Castillo, 2015). En el caso del área de estudio, en el año 2020 se implementó una nueva red de agua potable tomada de dos puntos del ejido de la localidad, lo que ayudó al incremento del recurso, pero también contribuyó a la ampliación a colonias donde no se beneficiaban con el recurso desde su fundación. En tal sentido, cabe indicar que el tanque de almacenamiento tiene una capacidad de 10 000 litros, el cual se llena dos veces por día en temporadas de lluvias, y en el estiaje solo una vez en el día. La satisfacción de las personas con la nueva red es evidente, lo que hizo que el proyecto agua para todos fuera crucial para una buena operación, manejó y distribución del recurso en las localidades.
Proyecto 4. Agua para todos en la localidad de Las Animas (tabla 4): Su propósito es mejorar la distribución y organización comunitaria para reducir la escasez de agua en la localidad. Gran parte de las regiones del estado de Guerrero basan sus leyes en usos y costumbres, de modo que las personas tienen el poder de crear sus propios reglamentos internos que definen sus derechos y deberes (Dehouve, 2018; Gaussens, 2019; Suastegui-Cruz y Hernández-Moreno, 2023). Sin embargo, la normativa debe ser actualizada para cualquier problema que requiera el control de su correcto funcionamiento, como es el caso de la distribución de los recursos hídricos en la localidad. También hay que tener en cuenta que los municipios están obligados a trabajar en beneficio de las localidades, en este caso la implementación de la nueva red, una tarea de “voluntad política” que permitió incrementar significativamente la disponibilidad de agua (Mendoza-Espinosa et al., 2019).
El reglamento permitirá una mejor organización de la población y fortalecer el desarrollo comunitario como un componente central de la práctica y el conocimiento del trabajo colectivo (Clarke, 2018; Das et al., 2016), lo cual servirá para tomar mejores decisiones para el acceso y disfrute de los recursos naturales. Esto, sin embargo, conduce a un cambio en las estructuras sociales (Despard, 2016; McKinley et al., 2017; Shapiro et al., 2015).
La importancia de diseñar planes comunitarios para la protección y conservación de los recursos naturales son una forma sencilla y organizada de ejecutar estrategias surgidas de las comunidades. El plan permite trabajar con mejores resultados a favor de la organización comunitaria y se mejora la participación en actividades como la limpieza colectiva de ríos y áreas públicas (Bussotti et al., 2015; McKinley et al., 2017).
Otro mecanismo de manejo de la biodiversidad son las unidades de manejo para la conservación de la vida silvestre (UMA, sistema que fue establecido en 1997 con el objetivo de ayudar a conciliar y reforzar mutuamente la conservación de la biodiversidad con las necesidades productivas y de desarrollo socioeconómico del sector rural.
En la norma de UMA se establece que todas las unidades necesitan un plan de manejo; en este caso, se compuso de cuatro proyectos (agregados en dos programas) (tabla 5) para los cuales se establecieron objetivos que contribuyeron a la buena calidad del agua en la localidad de Las Animas (Jofre-Meléndez et al., 2015; López-Velasco et al., 2015; Vigo Barrios, 2019).
Conclusiones
El desarrollo de los proyectos y estrategias diseñados para abordar los problemas de suministro y calidad del agua en la comunidad permitió la buena gestión de recursos naturales y la conservación de la biodiversidad, así como concientizar a los ciudadanos para disminuir la contaminación, promover prácticas agrícolas sostenibles, mejorar la educación ambiental y fortalecer la organización comunitaria.
Asimismo, la matriz de marco lógico proporcionó una forma relativamente rápida y participativa para elegir opciones considerando múltiples impactos, sectores, dimensiones de la resiliencia y perspectivas de las partes interesadas. Las medidas identificadas en los proyectos giraron en torno a incrementar el capital humano y social (organización, capacitación y participación comunitaria), por lo que se espera que este modelo sea replicado a lugares con características similares con el fin de mejorar la calidad de los alimentos, la salud y el desarrollo local.
Futuras líneas de investigación
Se deben evaluar proyectos y programas comunitarios que tengan una activa participación ciudadana, ya que esto hace más factible el desarrollo de actividades para el beneficio de toda una población. En tal sentido, el desarrollo social, económico y ambiental tiene que verse de abajo hacia arriba para que las personas puedan empoderarse de sus problemas y contribuyan a su mitigación, tema crucial para las ciencias sociales.
Por otra parte, cabe resaltar que se han realizado investigaciones similares sobre la evaluación diagnostica con la matriz de marco lógico en países de Latinoamérica, aunque estos han sido muy escasos en México, lo que marcaría la pauta para comprender desde lo local cuáles son las formas de organización y participación comunitaria. Por eso, se sugiere orientar líneas de investigación que ayuden a la conservación ambiental, social y económica.
Resumen
Introducción
Materiales y métodos
Resultados y discusión
Conclusiones
Futuras líneas de investigación