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RIDE. Revista Iberoamericana para la Investigación y el Desarrollo Educativo
La noción de lo bello en el niño preescolar
Dec 31 2024
Resumen
La educación en México busca desarrollar integralmente a los estudiantes en todos los niveles educativos. En preescolar, el desarrollo integral del alumno incluye el trabajo con el arte y aún cuando éste se ha tomado en cuenta es preciso señalar que muchas veces se utiliza como un complemento al que se le da poca importancia en comparación con contenidos de la matemática, el lenguaje o la ciencia. Se advierte que en la formación de futuros docentes de educación preescolar se habla sobre temas de la educación artística, pero con poca o nula reflexión sobre la relevancia de formar a los niños en la estética. El objetivo de este artículo es analizar sustentos teóricos de la noción de lo bello en el niño preescolar como un componente de la formación estética, entendida como un proceso integral que fomenta el desarrollo cognitivo, emocional y sensorial de los niños en el ámbito artístico. El interés surge de una investigación cualitativa, de corte teórico, con un enfoque analítico reflexivo titulada Formación estética en el desarrollo intelectual de los futuros docentes de la Licenciatura en Educación Preescolar (LEP) (Aguilar & Konstantinovich, 2024) que fue desarrollada en la Escuela Normal No. 3 de Toluca. Las preguntas que guían este escrito son ¿De qué manera se puede formar la noción de lo bello en el niño preescolar? y ¿Qué aspectos involucra la formación estética en los niños?; el supuesto asume que la labor del educador y educadora de preescolar es fundamental en la formación estética de los niños al propiciar participen de experiencias estéticas dentro y fuera del aula las cuales les permitan formarse la noción de lo bello. De esta manera, el análisis busca contribuir al entendimiento de la formación estética en educación preescolar como una herramienta fundamental para el desarrollo integral infantil.
Introducción
La belleza está en los ojos del que mira - Francis Bacon.
Considerar el arte en la escuela es esencial para el desarrollo integral de los estudiantes, más allá de ser una asignatura, curso o taller, el arte brinda la posibilidad para fomentar la creatividad, la expresión personal, el pensamiento crítico y la apreciación cultural.
Participar en actividades que incluyen el arte permite desarrollar el pensamiento abstracto y la conceptualización, impulsando la expresión. Por ejemplo, a través de la pintura, la música, el teatro, la danza y otras formas de manifestaciones artísticas, los alumnos pueden explorar y comunicar sus sentimientos y experiencias personales al tiempo que se fomenta en ellos la colaboración, la comunicación y el trabajo en equipo.
Estas experiencias son fundamentales para el desarrollo de habilidades interpersonales, pues aprenden a trabajar juntos hacia un objetivo común, a respetar las ideas de los demás y a construir relaciones positivas con sus compañeros, por ello es preciso que el arte esté presente en todos los espacios educativos y en el nivel preescolar, esto es esencial para el desarrollo integral.
En México, la escuela para los infantes, se incluye dentro de la Educación Básica específicamente esta población se atiende en los niveles inicial y preescolar. En el nivel preescolar, busca principalmente el desarrollo integral de los niños en edades tempranas, abarcando diversas áreas de su crecimiento por ejemplo su desarrollo cognitivo, socioemocional, físico, artístico entre otras, el objetivo final es proporcionar a los pequeños una base sólida para su desarrollo futuro, tanto en lo académico como en lo personal, preparándolo para la vida. En el Jardín de Niños se amplían las experiencias de los niños porque esta etapa educativa ofrece un entorno enriquecido donde tienen la oportunidad de explorar, descubrir y aprender en un contexto más amplio que el de su hogar.
Durante los últimos años el currículo de la educación preescolar ha considerado el arte desde diversas perspectivas, por ejemplo:
En el Programa de Educación Preescolar 2004 editado por la Secretaría de Educación Pública (SEP, 2004), el arte fue anunciado como un campo formativo al que se le denominó Expresión y apreciación artísticas en éste se resaltaba la idea de que los pequeños preescolares requerían tener espacio de juego, de canto, poder oir melodías y mover su cuerpo con esto ampliando su capacidad de expresión a usar su cuerpo como con los movimientos que emplearan al moverse todo ello estado en contacto con otros de su edad. Este programa se basaba en un enfoque que reconocía el arte como una dimensión esencial para el desarrollo integral de los niños. El fundamento respecto al arte en este programa se centró en la idea de que las experiencias artísticas son fundamentales para el desarrollo de la creatividad, la expresión personal y la apreciación estética de los niños.
En el año 2011, el Programa de Estudio. Guía para la educadora enfatizó la importancia de las artes en el campo formativo de Expresión y Apreciación Artísticas, con el propósito de fomentar en los niños y niñas la sensibilidad, la creatividad, la curiosidad, la imaginación, el gusto estético y la expresión personal a través de distintos lenguajes artísticos. Además, se señaló la necesidad de crear espacios específicos para actividades de producción y apreciación artística, incluyendo la música, el baile y otras expresiones visuales. Esto resaltó la transformación del aspecto de Expresión y Apreciación Plástica a Expresión y Apreciación Visual.
Años más tarde en la propuesta curricular denominada Aprendizajes clave para la educación integral. Plan y programa de estudio para la educación básica (SEP, 2017), las Artes ya no son reconocidas como un campo formativo sino como un área de Desarrollo Personal y Social, y se expresa que a través del arte, los estudiantes adquieren nuevas formas de comunicación y expresión, utilizando el cuerpo, el movimiento, el espacio, el tiempo, los sonidos, las formas y los colores para manifestarse de manera original. Se subraya el desarrollo del pensamiento artístico en los niños, el cual les permite combinar la sensibilidad estética con otras habilidades cognitivas complejas. Se resalta la importancia de la experiencia estética como fuente de conocimiento, desplazando la noción de que la razón es la única vía para comprender. Se sostiene que el arte constituyen sistemas de comunicación estructurados que se conjugan en el mundo de las ideas, y que son parte del mundo interior de quienes crean.
Años más tarde el Plan de estudios para la educación preescolar, primaria y secundaria (SEP, 2022), vigente hoy en día, refiere que las artes son consideradas como un lenguaje y se incorporan nuevamente en un campo formativo al que se le denomina Lenguajes. Uno de los objetivos es fomentar el desarrollo progresivo y reflexivo de la creatividad y el juego en los niños, para que disfruten del arte al relacionarse con manifestaciones culturales y artísticas con una función estética predominante. Esto les permite apreciar y reaccionar emocionalmente, así como considerar otro tipo de información.
En este mismo documento, se recuperan ejes articuladores y uno de estos se denomina Artes y experiencias estéticas, en este eje se busca promover el reconocimiento y la valoración de las experiencias artísticas y estéticas de los estudiantes, así como su interacción con manifestaciones culturales, producciones artísticas y la naturaleza. Se pretende abrir vínculos con otras formas de conocimiento de la experiencia humana fomentando el disfrute y goce estético en las instituciones tomando en cuenta las fuentes de producción de cultura cercana a las comunidades.
Como se observa en la Propuesta Curricular 2022 para la Educación Básica se han comenzado a destacar conceptos como la estética, las experiencias estéticas, el gusto estético y la sensibilidad estética, sin embargo, aún es necesario integrar estos aspectos en la práctica educativa, lo cual requiere que los educadores cuenten con una sólida formación estética que les permita guiar adecuadamente este proceso en los estudiantes.
A partir de estos programas, se observa una evolución en el enfoque hacia las artes, destacándose la necesidad de integrar la formación estética en la práctica educativa cotidiana. El arte es un aspecto que se considera desde el discurso oficial, sin embargo, es preciso resaltar que en el escenario aúlico se desaprovechan las oportunidades para poder acercar en los niños las nociones de lo bello en contraste con la fealdad, pues se pierde de vista la estética sin advertir que el arte y la estética son inseparables dado que la estética es una reflexión filosófica sobre el arte y un juico de la apreciación de lo bello.
Aún cuando en los Jardines de niños se considera el arte, poco se promueve la formación estética de los infantes cuestión fundamental de su desarrollo integral, pues a pesar de que se recibe a los pequeños con música, se les rodean de materiales que les permiten interactuar o manipular, se procura que los niños participen de actividades que impliquen el movimiento y se participa de la literatura con el trabajo con cuentos, muchas veces este tipo de acciones toman una intención recreativa o de entretenimiento sin detenerse a pensar lo que cada actividad provoca en los infantes o cómo les hace sentir.
En este artículo busca analizar sustentos teóricos de la noción de lo bello en el niño preescolar como un componente de la formación estética, se pretende voltear a mirar la temática, pues en la época en que vivimos, educar en los niños la sensibilidad es primordial, ya que la dinámica del tiempo actual así como la cantidad indiscriminada de contenido que bombardea a los pequeños en sus sentidos a partir del uso de los aparatos electrónicos como la televisión, los video juegos, las redes sociales, los aparatos móviles, entre otros, les limita en la construcción de sus habilidades de observación, apreciación, sensibilidad y reflexión.
En este contexto, surgen las siguientes interrogantes fundamentales: ¿De qué manera se puede formar la noción de lo bello en el niño preescolar? y ¿Qué aspectos involucra la formación estética en los niños?
La estética (del griego αισθητικός, aisthetikós) es sensación. Según Alexander Gottlieb Baumgarten (1750), citado en Guyer (2005) en su obra Values of Beuty. Historical Essayes in Aesthetics. se usa la palabra estética como ciencia de lo bello. Lo bello es un concepto estético y filosófico que ha sido objeto de debate y análisis a lo largo de la historia. Se refiere a la cualidad de ciertos objetos, ideas, personas, obras de arte, paisajes y experiencias que evocan una respuesta de admiración, placer, satisfacción o deleite. La noción de lo bello puede variar ampliamente según contextos culturales, históricos y personales.
La capacidad del sujeto necesaria para percibir y juzgar la belleza, a veces conocida como el sentido del gusto puede propiciarse en los niños si se aprovecha el asombro como una forma natural de descubrir el mundo. Los docentes de preescolar pueden valerse de esta característica para propiciar en ellos la observación, la escucha, la capacidad de admirase de lo que tienen enfrente, generar una actitud contemplativa, iniciándolos a partir de esto en la apreciación de lo bello. Como exponen Hernández y Sánchez (2000) la práctica del arte se transforma en una herramienta para crear un diálogo significativo con el entorno físico y social de la persona, fomentando su creatividad y promoviendo una perspectiva estética hacia su entorno.
En el trabajo con las artes en preescolar es importante que la educadora o educador tome en cuenta que la expresión de los niños, es el medio para la comunicación. Hernández, Jódar, y Marín (1991), refieren que para los más pequeños, es preciso que en el Jardín de Niños cuente con oportunidades para jugar y para que se expresen, por ello la posibilidad de ofrecerles actividades en donde puedan tocar objetos y sentir texturas, así como el empleo del movimiento y la exploración son necesidades fundamentales que no deben ignorarse. Los procesos artísticos que implican lo técnico y lo práctico deben despertar en los niños su sentir, la reflexión sobre valores e ideas que surgen al interactuar con una obra o su entorno procurando el sentido y gusto estético que son parte de una formación estética.
Según Venegas (2002), para contar con una formación estética se requieren facultades de tres tipos: a) sensoriales para captar la información, b) sensibles que aluden a las capacidades afectivas que demuestran emociones y sentimientos, c) intelectuales que implican la reflexión, discernir, seleccionar, decidir para interpretar la obra o el fenómeno desde la experiencia propia. Esto exige que la educadora o educador incline su intervención en propiciar este tipo de facultades sin olvidar que el desarrollo de la percepción estética, en los niños habrá de ampliarse a lo largo de su vida como adulto.
Metodología
El trabajo de investigación del cual surge este artículo es de tipo cualitativo, de corte teórico, pues se centra en la recopilación, análisis e interpretación de información para desarrollar o ampliar teorías existentes. El enfoque de la investigación es analítico reflexivo y se desarrolla en tres etapas:
  • Elaboración del proyecto con criterios para la construcción del objeto de estudio.
  • Delimitación del sistema del objeto y procesos de formación estética con el desglose de los elementos estructurales.
  • Análisis y tratamiento de la información para advertir el proceso de la formación estética de los preescolares.
El enfoque analítico reflexivo fue una metodología de investigación centrada en la comprensión profunda de un objeto de estudio mediante la reflexión crítica y el análisis riguroso. El enfoque analítico reflexivo combina reflexión crítica, autoconciencia del investigador, análisis riguroso y sensibilidad contextual para profundizar en el estudio de fenómenos sociales, reconociendo el impacto del contexto y de los sesgos propios en la interpretación.
Este enfoque de investigación ofrece una perspectiva que explora la complejidad de los fenómenos sociales y humanos. Al centrarse en la reflexión crítica y la autoconciencia del investigador, este enfoque trasciende la mera recopilación de datos para profundizar en la comprensión de los significados subyacentes y las dinámicas sociales. En lugar de aceptar pasivamente los hallazgos, el investigador se involucra activamente en un diálogo reflexivo con la información.
Esta autoconciencia fomenta una interpretación más matizada y contextualizada de los fenómenos estudiados, permitiendo una comprensión más rica y completa de la realidad social. Al adoptar una postura crítica y reflexiva, no solo mejora la calidad de la investigación, sino que también promueve la responsabilidad ética y la transparencia en el proceso investigativo. Este enfoque ofrece una herramienta valiosa para navegar y comprender la realidad social en toda su riqueza y profundidad.
El enfoque analítico reflexivo se compone de varios elementos clave que guían el proceso de investigación. Estos elementos incluyen:
  • Reflexión crítica: Implica cuestionar y examinar de manera continua los supuestos, prejuicios del investigador, así como la influencia de su posición y contexto en la investigación.
  • Autoconciencia: Es fundamental que el investigador esté consciente de su propio papel, posición y perspectivas en el proceso de investigación, reconociendo cómo estos factores pueden afectar la interpretación de los datos.
  • Diálogo reflexivo: Es el proceso de involucrarse activamente en un diálogo interno y externo con los datos, discutiendo y cuestionando constantemente las interpretaciones y conclusiones a lo largo del proceso investigativo.
  • Análisis riguroso: Se requiere un análisis detallado y exhaustivo de los datos, utilizando métodos analíticos apropiados para profundizar en la comprensión de los fenómenos estudiados y revelar conexiones y patrones subyacentes.
  • Sensibilidad contextual: Implica reconocer y considerar el contexto social, cultural y político en el que se desarrolla la investigación, comprendiendo cómo estos factores influyen en los fenómenos estudiados.
  • Transparencia y reflexividad metodológica: Se trata de ser transparente sobre los métodos utilizados en la investigación y reflexionar sobre cómo estos métodos afectan la recopilación, análisis e interpretación de los datos.
Estos elementos se entrelazan para promover una investigación reflexiva y crítica que profundiza en la comprensión de los fenómenos sociales y humanos, y que reconoce la importancia de la subjetividad y la contextualización en el proceso investigativo.
Este enfoque analítico reflexivo implicó:
  • Autoconciencia del investigador de sus propias experiencias y percepciones de la belleza.
  • Reflexión crítica sobre la noción de la belleza.
  • Sensibilidad contextual considerando el contexto cultural, social y educativo en el que los niños están inmersos, reconociendo cómo estos factores pueden influir en su percepción y comprensión de la belleza.
  • Transparencia y reflexividad metodológica.
Al aplicar el enfoque analítico reflexivo en esta investigación, se logró comprender de manera más contextualizada cómo los niños preescolares construyen sus ideas sobre la belleza, reconociendo la importancia de la reflexión crítica y la sensibilidad cultural en el proceso investigativo.
El método utilizado incluyó la aplicación de técnicas, éstas son herramientas que se utilizan para alcanzar los objetivos específicos por lo que para este trabajo se consideraron las siguientes: a) Revisión bibliográfica: al recopilar y analizar la literatura existente sobre el tema de estudio. Implicó revisar libros, artículos académicos, tesis, documentos oficiales y otras fuentes relevantes para comprender las teorías y hallazgos previos. b) Análisis conceptual: implicó desglosar y examinar los conceptos clave relacionados con el tema de estudio. Esto incluyó definiciones, suposiciones subyacentes, relaciones entre conceptos y la evolución histórica de las ideas. c) Análisis lógico y argumentativo para evaluar críticamente los argumentos teóricos y la evidencia que los respalda. Esto requirió identificar premisas, inferencias y conclusiones, y analizar la coherencia de los argumentos presentados. d) Síntesis teórica para integrar y organizar la información recopilada de diversas fuentes teóricas para desarrollar una nueva comprensión del tema de estudio.
Tras definir esto, se incorporaron elementos del enfoque analítico reflexivo para garantizar una interpretación rigurosa de los datos.
Resultados
La formación estética es el proceso educativo mediante el cual se desarrollan la sensibilidad, el conocimiento y la apreciación de la belleza en diversas formas y manifestaciones. Esta formación abarca una amplia gama de actividades y disciplinas que fomentan la capacidad de percibir, interpretar y crear experiencias estéticas, es un componente fundamental de la educación integral, que enriquece la vida emocional, cognitiva y cultural de los individuos, y les proporciona herramientas para apreciar y contribuir a la belleza del mundo que los rodea.
Contemplar la belleza es una de las actividades más sencillas que podemos llevar a cabo para experimentar placer. Sin embargo, a veces estamos distraídos, ofuscados o insensibilizados, es decir que somos incapaces de apreciarla y nos perdemos de admirar lo que existe a nuestro alrededor, pasando por alto pequeños momentos de placer o goce estético que podríamos experimentar si nos detuviéramos a disfrutar de lo bello en la vida.
Lo bello es un concepto estético y filosófico que se refiere a aquellas cualidades que producen una experiencia de placer, admiración o satisfacción en el observador. La percepción de lo bello puede variar entre diferentes culturas y personas, pero comúnmente se asocia con armonía, proporción, equilibrio y simetría.
Lo bello es una cualidad que provoca una respuesta positiva en el observador, ya sea a través de la armonía visual, la emoción, la moralidad o la conexión con la naturaleza. Es un concepto multifacético que abarca tanto lo tangible como lo intangible.
Enseñar lo bello a los niños significa introducirles a la apreciación y valoración de la belleza en diversas formas y contextos. Una manera de acercar a los niños a la belleza es mediante su contacto con el arte, lo cual puede incluir, exponerlos a diferentes formas de arte visual, música y danza para que puedan apreciar las diversas expresiones de belleza cultural y creativa. Pero la belleza no solo se vive en la obra de arte o en la técnica artística sino que la naturaleza brinda la posibilidad de fomentar en los pequeños la apreciación del entorno natural, como plantas, animales, paisajes o fenómenos naturales. Esto ayuda a los niños a desarrollar una conexión con la naturaleza y un sentido de maravillarse por el mundo natural.
En el día a día, en lo cotidiano, la estética se hace presente por lo que es preciso ayudar a los niños a reconocer y valorar la belleza en los detalles de todos los días, como la luz o fotografía de su entorno, la presentación de los alimentos o lo bello en la diversidad de las personas. Así mismo los valores y las actitudes pueden permitir al educador o educadora del Jardín de niños enseñar a ver lo bello en los actos de bondad, en la generosidad y en las relaciones interpersonales. Esto incluye valorar la belleza interior de las personas y las buenas acciones, generalmente en aula preescolar se expone la importancia de los valores y se trata de que los niños los practiquen sin embargo poco se aprovechan para que aprecien lo bello en sus propias conductas.
Como exponen Calaf y Fontal (2010), enseñar arte quiere decir que tiene que penetrar la vida en la escuela con la espontaneidad, la creación, la emoción y que la libertad tenga protagonismo. Una de las acciones que generalmente encontramos en el nivel preescolar es la autoexpresión al procurar que los niños se expresen creativamente, por ejemplo mediante el dibujo, la pintura, la música, la danza y otras formas de manifestaciones como el teatro. Esto les ayuda a desarrollar un sentido de estética personal y a apreciar sus propias creaciones y las de los demás, pero esto solo es posible cuando quien los acompaña promueve la sensibilidad.
Enseñar lo bello a los niños es una manera de enriquecer su mundo emocional, cognitivo y social, ayudándoles a desarrollar una apreciación profunda y multifacética de la belleza en todas sus formas. Habría que generar en los pequeños un sentido estético en tanto remite a reconocer, disfrutar y estimar lo bello en diversas formas y manifestaciones. Es una sensibilidad desarrollada que permite a una persona discernir lo que considera estéticamente agradable o significativo. Para hacer posible esto se requiere que la educadora cuente con este sentido estético que posibilite su labor en la formación estética de los niños.
El sentido estético implica una percepción aguda de los estímulos sensoriales, como los colores, formas, sonidos, texturas y aromas, es la habilidad de notar y disfrutar de los detalles y las sutilezas en el entorno.
Por otra parte, el sentido estético también está ligado a la apreciación emocional desde donde puede emitirse una respuesta. La belleza puede evocar sentimientos de placer, admiración, serenidad, o incluso una sensación de lo sublime.
Esta respuesta emocional es una parte crucial de la experiencia estética, sin duda el sentido estético está influenciado por la cultura y el entorno en el que una persona crece. Diferentes culturas tienen distintos criterios y valores estéticos, y lo que se considera bello puede variar significativamente de una cultura a otra.
Una vez que el niño es capaz de detenerse a mirar su alrededor podría establecer un juicio estético valorando y externando juicios sobre lo que se considera bello o estéticamente agradable. Esto puede incluir contemplar una pintura, mirar un paisaje, o la belleza de una composición musical.
Las personas con un desarrollado sentido estético pueden tener una capacidad innata para crear y expresar belleza en sus propias obras y actividades. Es una combinación de percepción sensorial, juicio crítico, apreciación emocional y contexto cultural, que permite a una persona no solo disfrutar y valorar la belleza, sino también crearla y compartirla. Es una parte esencial de la experiencia humana que enriquece nuestra comprensión y disfrute del mundo que nos rodea.
La noción de lo bello en el niño preescolar se forma a través de la observación de su entorno, la exposición a diferentes formas de arte y la interacción con objetos estéticamente agradables.
La formación estética en los niños involucra aspectos como la apreciación de la belleza en su entorno, la exploración creativa a través del arte y la música, y el desarrollo de habilidades para la expresión artística.
Discusión
El Jardín de Niños es el espacio en el que los pequeños pueden desarrollar su pensamiento de una manera formal, requieren de un educador o educadora que pueda guiar estos procesos hacia aprendizajes significativos, por ello, en la medida que en este espacio de formación los niños cuenten con una variedad de oportunidades para desenvolverse podrán acercarse a un desarrollo integral.
Pestalozzi (1973) defendía la individualidad del niño y la necesidad de que los maestros fueran preparados para lograr un desarrollo integral del alumno, más que para implementar conocimientos.
Como se resalta en este escrito uno de los aspectos fundamentales en el desarrollo del niño es su formación estética cuestión que se minimiza por dar atención a otras áreas del conocimiento o porque generalmente los asuntos que tienen que ver con el arte, como el dibujo, la música, la pintura, la danza, la literatura o el teatro, se emplean como una forma de entretenimiento, esparcimiento o un área de desarrollo cocurricular en los niños.
Tal como Eisner (2004) nos dice la educación, continúa enfocando sus esfuerzos principalmente en el desarrollo cognitivo, relegando la enseñanza de las artes a un papel secundario o, en el mejor de los casos, integrándolas al currículo como un componente accesorio, lo que sugiere que se perciben como placenteras pero no esenciales.
Flerina, señala que la formación estética se enfrenta tareas clave, tales como:
  • Enseñar a los niños a ver, comprender y amar lo bello en la vida, en la realidad, en la naturaleza, en la vida cotidiana, en el trabajo, en los eventos sociales accesibles al niño, en los comportamientos de las personas.
  • Enseñar al niño a ver, comprender y amar las obras de arte, expresadas en diversas formas de creatividad artística.
  • Enseñar al niño a manifestarse activamente en diversos campos del arte: en el canto, el baile, la lectura de poemas, el recuento, así como en la actividad creativa, en el juego creativo, la narración de cuentos, el dibujo, el modelado, el diseño. (1963, p. 86)
Es una realidad que dentro de los preescolares poco tiempo se invierte en brindar al pequeño espacios de contemplación o apreciación de lo que mira o escucha desaprovechando momentos que podrían ofrecerles experiencias de pensamiento y en concreto experiencias estéticas.
Lo bello de acuerdo con Frovol es una:
Categoría estética; en ella encuentran su reflejo y valoración, los fenómenos de la realidad y las obras de arte que proporcionan al hombre un sentimiento de placer estético, que traducen en forma objetivo-sensorial la libertad y la plenitud de las fuerzas creadoras y cognoscitivas del hombre, sus aptitudes, en todas las esferas de la vida pública: trabajo, actividad político-social y vida espiritual. Lo bello es la principal forma positiva de asimilación estética de la realidad, forma en la que se expresa directamente el ideal estético” (Frovol, 1984).
La belleza se analiza en la disciplina filosófica de la estética y en otras áreas como la historia, la sociología y la psicología social. Se define como la cualidad que, a través de la percepción sensorial, produce placer o satisfacción. Puede manifestarse en formas, aspectos visuales, movimientos, sonidos e incluso en menor medida, sabores u olores. Según Tomás de Aquino, lo bello es lo que resulta agradable a la vista.
La complejidad para apreciar la belleza reside en su naturaleza tanto objetiva como subjetiva, ya que esta cualidad es inherente a las cosas, pero también depende de la respuesta emocional de los observadores.
¿Cómo formar lo bello en los niños si se pasan por alto esas escenas en donde pequeños sucesos son ignorados o poco valorados?, por ejemplo el canto de un ave, el esplendor de un amanecer, un paisaje luminoso, una flor que despliega tonalidades inigualables, el andar de un caracol, la danza de un mosquito.
Dewey (2008) expresa su preocupación por la falta de asimilación de la experiencia estética o experiencial. Él afirma que una experiencia tiene un aspecto estético en la medida en que posee una cualidad individualizada y una autosuficiencia basada en un patrón y una estructura específica que se desarrolla dentro de una relación determinada.
Sucede que en el Jardín de Niños a menudo sobreviene la experiencia pero a su vez la distracción y dispersión forman parte de la vida cotidiana en los preescolares a causa de interrupciones, de lo que se observa, de lo que se piensa, o de lo que se desea cuestiones que no siempre coinciden entre si. La dinámica de las aulas donde se cuenta con al menos de 15 a 30 niños de preescolar se convierte en una dinámica constante donde los instantes para advertir lo bello se obvian, pasan inadvertidos y lo feo solo figura en una idea que poco se les detiene a pensar.
Además Dewey (2008) expone que la totalidad de lo estético en nuestra vida es inherentemente autónoma, en el sentido de que opera según sus propias normas internas, y así se convierte en uno de los puntos fundamentales de la libertad en la era moderna.
Las experiencias y las experiencias estéticas en específico deben ser historias cada una con su propio comienzo y fin, pues la marcha y corriente de la vida no se interrumpe uniformemente. Dice Dewey “se trata de historias cada una con su propio y particular movimiento rítmico; cada una con sus propias cualidades irrepetibles que la impregnan “Se definen como aquellas situaciones y episodios a los que len lamamos experiencias reales, que se conservan como recuerdos perdurables.” (2008, p. 46).
El niño aprende desde edad temprana a distinguir y apreciar las cosas que lo rodean, investiga o cuestiona sobre lo que ve, escucha, percibe y siente. Describe y desarrolla un criterio propio para poder así, apreciar su arte propio, desde lo que él crea por ejemplo dibujos, moldeados, autorretratos, música improvisada de elementos de su entorno, etcétera y el que lo rodea, desde la arquitectura del contexto en donde se desarrolla, las pinturas que observa, los monumentos de su comunidad, los eventos culturales y artísticos, entre otros.
En los niños es preciso sostener experiencias de pensamiento que vayan de la mano con una marca estética, sin embargo se advierte que el hacer, la acción, el ambiente humano apresurado e impaciente en el que vivimos solo otorga experiencias superficiales que se pierden de esta posibilidad de aprovechar la fase emocional que liga las partes en un todo en una experiencia integral.
Cuando un niño manifiesta su curiosidad frente a un hecho, fenómeno o suceso impredecible, es preciso ofrecerle un tiempo para que se deleite con el espectáculo que aprecia dejar que exhorto por lo que mira, escucha o toca viva esa experiencia que le resulte valiosa de recordar o que pueda posteriormente relacionar frente a otro tipo de representación como una puesta en escena, un concierto, una exposición pictórica o un poema.
Lo bello es un componente esencial en la formación estética de los niños. A través de la exposición a la belleza los niños empiezan a desarrollar su capacidad de percibir y apreciar la estética en diferentes contextos “los niños que han tenido experiencias significativas de belleza son más propensos a convertirse en adultos que aprecian y buscan la belleza en sus vidas” (McHale, 2007, p. 37 citado en Zapata M. (s/f)).
Inculcar la conciencia del entorno y la concentración en él a los niños es una forma efectiva de fomentar la motivación. Como expone Engle (1996) al pedir a los niños que observen detenidamente la corteza de un árbol, sientan su textura, examinen la estructura de las ramas y cómo se unen al tronco, observen la disposición de las hojas en las ramas y perciban su aroma, se les incentiva a crear arte a partir de esas experiencias. Este enfoque ayuda a cultivar la creatividad y la conexión con la naturaleza, al tiempo que estimula su desarrollo cognitivo.
Como Greene (1997) resalta, además de las experiencias concretas, la imaginación es una herramienta poderosa que permite a las personas expresar su creatividad y explorar nuevas formas de arte. La capacidad de crear y comprometerse en obras de arte es fundamental para enriquecer nuestras vidas y nuestra cultura.
Como se plantea en la teoría sociocultural de Vygotsky (1986) hay dos niveles de desarrollo: el nivel de desarrollo actual, que incluye las tareas que un niño puede realizar de forma independiente, y el nivel de desarrollo potencial, que comprende las tareas que un niño puede llevar a cabo con la ayuda de un adulto o compañero más capaz. Los maestros enseñan a los niños las habilidades necesarias para participar en la producción artística. Cuando surgen nuevos pensamientos o sentimientos que buscan ser expresados, los niños se ven desafiados constantemente a encontrar nuevas y distintas formas de usar los materiales para plasmar sus ideas.
La estética tiene como propósito despertar en las personas la sensibilidad y fomentar el conocimiento sobre cómo interactuar con la realidad a través de una apreciación estética del mundo. Si bien el arte desempeña un papel crucial en este proceso, lo estético también puede manifestarse en otras actividades humanas, e incluso en la naturaleza. Los elementos naturales se incorporan a la experiencia humana, y lo estético se hace presente en nuestra vida diaria a través de la mayoría de nuestras acciones y actividades.
Contemplar la formación estética en las escuelas es un desafío para lograr transformaciones en los modos de actuación de los estudiantes. Además supone una prioridad en la formación profesional de los docentes, lo que implica su integración orgánica en el sistema de influencias sobre el estudiante como una herramienta clave; como menciona Sánchez (2005) su aportación social se manifiesta a través de su desempeño y contribución.
Sánchez (2013) señala que toda persona desde que nace, se encuentra inmerso en un entorno estético particular. En la familia, se adquieren las primeras enseñanzas acerca de la moral, la ideología, el folclore y las tradiciones. Posteriormente, en el ámbito escolar se amplían y se introducen nuevos elementos a través de los planes de estudio, programas académicos y actividades extracurriculares. Además, el entorno estético del individuo se ve influenciado por las relaciones sociales, su contexto, el trabajo, la influencia de los medios de comunicación, así como por las actividades culturales, artísticas y recreativas.
La escuela tiene como fin supremo la formación integral y humanista de los estudiantes. La importancia de la estética radica en su papel en la formación de la sensibilidad, vital para el compromiso con la propia vida, la diversidad y complejidad de la existencia humana, así como la realidad que se moldea a través de la actividad colectiva y singular, en constante evolución. La sensibilidad impulsa al individuo a enfrentarse a formas de sometimiento, resistir la humillación y, al mismo tiempo, crear nuevas formas de vida.
En la formación escolar durante la infancia se espera el desarrollo integral del niño desde una perspectiva humanista sin embargo, ésta queda incompleta si no se tienen diversas experiencias cercanas a la estéticas, ya que el acercamiento con lo bello permite estar de cerca con el ambiente próximo.
Como lo sugiere Dewey (2008) los niños aprenden de manera más efectiva cuando tienen la oportunidad de formar sus propias perspectivas y enriquecer su educación a través de sus propias vivencias e interacciones. Las experiencias positivas fomentan una percepción optimista del entorno. A medida que los estudiantes adquieran nuevas experiencias, conectarán la información con conocimientos previos y desarrollarán sus propios pensamientos sobre la belleza. Por lo tanto, los educadores de Jardín de niños deberían proporcionar a los estudiantes opciones para experimentar la estética, ya que esto fomenta su desarrollo integral.
Como se resaltó desde el inicio de este escrito el arte en las instituciones educativas debe ser mucho más que una asignatura complementaria, un curso o un club; es un componente vital para el desarrollo integral de los estudiantes. A través del arte, los estudiantes no solo adquieren habilidades técnicas y cognitivas, sino que también desarrollan una mayor conciencia emocional, social y cultural. Por todas estas razones, es imperativo que las escuelas desde la infancia valoren e integren plenamente las artes en sus programas, asegurando así una educación rica, diversa y equilibrada para todos los estudiantes.
La escuela debe ser promotora de experiencias estéticas en los niños, una experiencia estética es una vivencia que involucra la percepción, apreciación y respuesta emocional ante la belleza o las cualidades artísticas de un objeto, entorno o evento. Esta experiencia se caracteriza por una conexión profunda y contemplativa con lo que se percibe, que va más allá de la mera observación superficial.
Por ello para poder ayudar al niño en apreciar lo bello, como ya se ha hecho referencia, requerimos exponerlo a diferentes formas de arte y naturaleza, además es importante conversar con los pequeños acerca de las emociones que experiementa al observar la belleza en las cosas sencillas de la vida cotidiana. Fomentar su curiosidad y su asombro por el mundo que le rodea son opciones útiles para ampliar la mirada de los pequeños ayudarlos a contrastar lo que les parece bello de lo feo y motivarlos para que expliquen por que lo piensan de esa manera.
Para apoyarles en distinguir lo bello de lo feo es importante fomentar el desarrollo de su propio gusto y apreciación por la estética brindandoles retroalimentación positiva para fortalecer su confianza en sus propios juicios estéticos. Cuando al niño algo le parece feo se podrían establecer cuestionamientos desde donde se le permita reflexionar ¿cómo piensas que podría verse mejor?, ¿qué le hace falta?, permitirle explorar con detenimiento alguna imagen que mira a primera vista para advertir que características pueden hacerla bella o interesante es una tarea que requiere convertirse en una rutina. Otra opción podría ser que sea participe de transformar algo que le parece feo para hacerlo bello brindándole elementos como colores, formas, decoraciones, entre otras. Ayudar al niño a desarrollar su capacidad de mirar y apreciar la belleza es fundamental.
En conclusión, el arte y la estética son elementos fundamentales en la formación integral de los estudiantes, pues no solo enriquecen su desarrollo cognitivo, emocional y social, sino que también les permiten construir una conexión profunda con su entorno y consigo mismos.
Conclusiones
Considerar el arte en la escuela es de vital importancia ya que les da a los alumnos la oportunidad de conectarse con el mundo a través de su creatividad e imaginación. En el arte se puede advertir un espacio para la comunicación del pensamiento y la sensibilidad, pues es ese conjunto de manifestaciones que nos permiten expresar, recrear el sentir y producir.
En la escuela, el arte introduce a los estudiantes a una variedad de culturas y tradiciones, promoviendo el respeto y la apreciación por la diversidad. Mediante diferentes formas de arte o manifestaciones artísticas, los estudiantes pueden desarrollar una comprensión de las distintas perspectivas culturales e históricas, enriqueciendo su visión del mundo y fomentando una mentalidad abierta y tolerante.
En preescolar las cuestiones del arte no deben tratarse solo como actividades recreativas, sino como una herramienta pedagógica esencial que posibilita en los niños la expresión de sus sentimientos, desarrollo de su imaginación y mejora de sus capacidades de concentración y observación , al tiempo que fomenta el desarrollo de habilidades motoras finas y gruesas. En el recorrido por este escrito se advierte que el arte es un componente singular en la educación preescolar que proporciona una base sólida para el desarrollo integral de los niños, por lo que, es esencial que tanto educadores como padres reconozcan y apoyen su valor en esta etapa crucial del desarrollo infantil.
A pesar de los beneficios evidentes del arte en la educación preescolar, existen desafíos que deben abordarse para maximizar su impacto. Estos incluyen la necesidad de contar con una formación continua para los maestros en temas de estética, experiencias estéticas, gusto estético que permita obtener la habilidad de apreciar y comprender el arte, así como de fomentar un entorno creativo en el que los estudiantes puedan expresarse artísticamente, ya que esto es sustancial para el desarrollo de un ambiente enriquecedor en el ámbito educativo. Cuando los pequeños tengan una motivación suficiente, actuarán de manera natural, observando con detenimiento y paciencia lo que se encuentra a su alrededor.
La formación de la noción de lo bello en el niño preescolar es un proceso integral para su desarrollo. A través de las diversas actividades artísticas y estéticas, los niños no solo desarrollan habilidades creativas y motoras, sino que también aprenden a apreciar la belleza en su entorno y en sus propias creaciones. Esta apreciación de lo bello fomenta un sentido de armonía, sensibilidad y respeto por la diversidad cultural y natural. La belleza, en sus múltiples formas, se convierte en una herramienta poderosa para el aprendizaje, la socialización y el crecimiento personal. A través de las experiencias estéticas, los niños aprenden a observar, interpretar y valorar la belleza en el mundo que los rodea.
En conclusión, la educación en la apreciación de lo bello no solo enriquece la vida de los niños preescolares, sino que también sienta las bases para una educación más completa y humana. La formación estética y en específico la noción de lo bello en la educación preescolar es una necesidad fundamental para el desarrollo de niños más sensibles y culturalmente conscientes, por lo que es crucial que los programas educativos integren de manera efectiva el arte y la estética, reconociendo su importancia para el desarrollo completo y armonioso de los niños en sus primeros años de vida.
Por otra parte, en la formación de los docentes y futuros docentes, se deben considerar con seriedad y como una prioridad los contenidos y procesos de la estética para contribuir a su vez en la formación y desarrollo integral de los estudiantes y que esto se manifieste en sus modos de actuar.
Es necesario que las instituciones educativas y los responsables de la política educativa integren el arte como un eje fundamental en el currículo, garantizando su implementación efectiva desde la etapa preescolar.
En síntesis, la educación estética en preescolar es crucial para formar niños más sensibles, creativos y culturalmente conscientes, lo cual beneficia tanto su desarrollo personal como social.
Futuras líneas de investigación
A partir del trabajo investigativo previo y derivado de los hallazgos en este trabajo, se reconoce que la base teórica de la estética en México se considera frecuentemente insuficiente debido a una serie de factores, que pueden incluir la falta de reconocimiento y difusión de ciertas obras, así como la preferencia por otros tipos de literatura en el ámbito académico y cultural, o por la insuficiencia de traducción de textos fundamentales.
Para ahondar en la formación estética de los niños de educación preescolar se advierte la necesidad de contribuir en el desarrollo intelectual del futuro docente de preescolar con quienes se requeriría la implementación de un curso específico de formación estética.
Este curso debería incluir una crestomatía, entendida como una selección representativa y diversa de materiales que les permitiera profundizar en el estudio de la estética, analizar diferentes perspectivas y enriquecer su comprensión en este campo al recopilar textos de diferentes autores, épocas y corrientes de pensamiento. Para la comprensión de la formación estética, ésta puede ser una herramienta pedagógica de gran importancia en el ámbito educativo, puede desarrollar habilidades de lectura, comprensión y análisis, al presentar una selección de textos variados.
Las vetas de investigación en el tema de la estética son amplias y centrar la atención en un elemento distinto de la estética tal como el gusto estético, el goce estético, las experiencias estéticas a través de la observación directa de lo que acontece en las aulas de preescolar, recuperar manifestaciones directas de los niños en su vida escolar cotidiana podría constituirse en un aporte singular.
En definitiva, el estudio de la estética en educación preescolar, con énfasis en el desarrollo del gusto estético y las experiencias estéticas, ofrece una oportunidad única para enriquecer tanto la teoría como la práctica educativa, contribuyendo al desarrollo integral de los estudiantes.
Resumen
Introducción
Metodología
Resultados
Discusión
Conclusiones
Futuras líneas de investigación
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