RIDE. Revista Iberoamericana para la Investigación y el Desarrollo Educativo
Aplicaciones de dispositivos móviles como estrategia de aprendizaje en estudiantes universitarios de enfermería. Una mirada desde la fenomenología crítica
Apr 30 2020
Resumen
En la llamada sociedad del conocimiento o de la información, las nuevas formas de conectividad en el ámbito educativo han propiciado que los estudiantes incorporen nuevas herramientas como las aplicaciones de dispositivos móviles en sus procesos de autogestión del conocimiento. La omnipresencia de los dispositivos móviles en los espacios escolares está innovando la praxis del currículo en enfermería tanto en el aula como en el hospital y en escenarios comunitarios. El objetivo de este estudio fue determinar la experiencia vivida de alumnos de una licenciatura en enfermería en Culiacán, Sinaloa, con el uso de las aplicaciones en dispositivos móviles como estrategia de aprendizaje. Para ello se recurrió al método fenomenológico, el cual analiza las realidades cuya naturaleza y estructura peculiar solo pueden ser captadas desde el marco de referencia interno del sujeto que las vive y experimenta, y a la entrevista a profundidad como técnica. Como parte de los resultados surgió la conceptualización de cuatro categorías: 1) Aprendizaje centrado en las tecnologías de la información y la comunicación (TIC); 2) Aplicaciones móviles como estrategia de aprendizaje en la universidad; 3) Aplicaciones móviles como estrategia de aprendizaje en la práctica clínica, y 4) Aplicaciones móviles como estrategia de aprendizaje en la práctica comunitaria.
Introducción
La introducción de las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) en las aulas pone en evidencia la necesidad de una nueva definición de roles, especialmente para alumnos y docentes. Los primeros, gracias a estas nuevas herramientas, pueden adquirir mayor autonomía y responsabilidad en el proceso de aprendizaje, lo que obliga al docente a salir de su rol clásico como única fuente de conocimiento. Esto genera incertidumbres, tensiones y temores; realidad que obliga a una readecuación creativa de la institución escolar (Lugo, 2008).
Los sistemas escolares se ven enfrentados así a la necesidad de una transformación mayor e ineludible: evolucionar de una educación que servía a una sociedad industrial a otra que prepare a los educandos a desenvolverse en la sociedad del conocimiento. Los estudiantes deben estar preparados para desempeñarse en trabajos que aún hoy no existen y estar dispuestos a renovar continuamente una parte importante de sus conocimientos y habilidades; deben adquirir nuevas competencias coherentes con este nuevo orden: habilidades de manejo de información, comunicación, resolución de problemas, pensamiento crítico, creatividad, innovación, autonomía, colaboración y trabajo en equipo, entre otras (Binkley et al., 2010).
Esta actualización implica, en primer lugar, un desafío pedagógico para incorporar las TIC al aula y en el currículo escolar; la adecuación de la formación inicial y en servicio de los docentes, y políticas públicas que aseguren la implementación sistémica de reformas que impacten en los sistemas educativos de manera integral, lo que incluye asegurar la cobertura y calidad de la infraestructura tecnológica (hardware, software y acceso a servicios de información y comunicación). Junto con esto, las TIC también presentan potenciales beneficios para mejorar la gestión escolar, lo que implica, también, preparar a directivos y administrativos en estas nuevas tecnologías (Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura [Unesco], 2013).
La escuela como espacio formal de educación con sus asignaturas, aulas, y espacios y tiempos de enseñanza y aprendizaje requiere ser transformado para ser más permeable y dinámico. La cultura de la sociedad del conocimiento obliga a tener la apertura necesaria para pensar de manera distinta la educación. Repensar la arquitectura de la escuela, el espacio de aprendizaje (que puede ser con distintas modalidades de virtualidad), el poder en la distribución del conocimiento. ¿Cómo podemos tener relaciones más horizontales entre quienes aprenden y los que educan en la escuela? ¿Cómo pueden nuestros sistemas educativos ser más abiertos con diversos actores sociales? ¿Cómo pueden enriquecerse nuestras formas de aprender y enseñar con la colaboración como dinámica de construcción social de conocimiento? (Cobo y Moravec, 2011).
Se espera que el aumento en los niveles de uso de los recursos TIC impulse no solo una transformación en los modelos pedagógicos, sino en el fomento de nuevos escenarios de adquisición de autonomía del proceso de enseñanza-aprendizaje en el aula. Además, si las tecnologías de información generan nuevos lenguajes y formas de representación, y facilitan la creación de nuevos escenarios de aprendizaje, las instituciones educativas no pueden permanecer al margen; deben conocer y utilizar estos nuevos lenguajes y formas de comunicación. Es urgente que las instituciones educativas se apropien de recursos, formen responsablemente a sus docentes en el uso de los nuevos medios y creen las condiciones para que sus alumnos se beneficien por igual de ellos y tengan igualdad de oportunidades en su acceso (Coll, Mauri y Onrubia, 2006).
En el ámbito educativo, las TIC proveen un sin número de herramientas, recursos, medios y formatos que posibilitan estrategias didácticas para facilitar la construcción de conocimientos; por ejemplo: aulas virtuales, blogs didácticos, evaluaciones online, aprendizaje móvil, realidad virtual, entornos virtuales 3D, entre otros. No obstante, su éxito depende de la capacidad para integrar la tecnología en el plan de estudios y crear experiencias de aprendizaje personalizado para cada alumno transformando el aula en un entorno de aprendizaje colaborativo (Briede, Leal, Mora y Pleguezuelos, 2015).
En este contexto, los estudiantes de pregrado de la licenciatura en enfermería no han sido ajenos a la gran influencia que ejercen los dispositivos móviles como herramienta interactiva de comunicación. Es decir, para la generación de los alumnos millennials es completamente común utilizar diferentes aplicaciones como estrategias de aprendizaje y forma de gestión del conocimiento para complementar los contenidos que se revisan en los espacios áulicos mediados por un facilitador.
La nueva forma de mediación interactiva a través de dispositivos móviles con conexión a internet permite a los estudiantes explorar a cualquier hora del día recursos ilimitados de nueva información que se genera casi al momento. Con aplicaciones de diversa temática de acuerdo con el área de interés o semestre de formación, de acuerdo con el plan de estudios de licenciatura en enfermería centrado en el aprendizaje y con un diseño de competencias profesionales integradas. Los estudiantes pueden acceder a recursos del área de fundamentos de enfermería, enfermería comunitaria, enfermería de la madre, de la recién nacida enfermería del niño y del adolescente, enfermería del adulto, enfermería del adulto mayor y enfermería en salud mental o a cualquier otra rama de la enfermería y en general de las ciencias de la salud.
Material y método
El método fenomenológico analiza las realidades cuya naturaleza y estructura peculiar solo pueden ser captadas desde el marco de referencia interno del sujeto que las vive y experimenta. En este caso, no se está estudiando una realidad “objetiva y externa”, igual para todos, sino una realidad cuya esencia depende del modo en que es vivida y percibida por el sujeto, una realidad interna y personal, única y propia de cada ser humano (Husserl, 1962).
La fenomenología y su método nacieron y se desarrollaron para estudiar estas realidades como son en sí, por lo cual se permite que estas se manifiesten por sí mismas sin constreñir su estructura desde afuera, sino respetándola en su totalidad. La fenomenología es el estudio de los fenómenos tal como son experimentados, vividos y percibidos por el hombre. Husserl acuñó el término (mundo de vida, mundo vivido) para expresar la matriz de este “mundo vivido, con su propio significado”. Así, pues, en esta investigación de corte fenomenológico se realizarón las siguientes etapas: 1) Etapa previa: clarificación de los presupuestos; 2) Etapa descriptiva, y 3) Etapa estructural (Martínez, 2012, pág. 167-183).
Sujetos de estudio
Para contactar a los entrevistados se utilizó el muestreo teórico en virtud de su disposición para suministrar información exhaustiva, entendido como las vivencias y experiencias investigativas como estudiantes. Se seleccionaron a dos estudiantes de sexo femenino y dos estudiantes de sexo masculino. Cada uno de los estudiantes pertenece a cada uno de los grados escolares en los que se divide la licenciatura en enfermería que cursaban en el momento de la entrevista. Cabe señalar que la investigación tuvo lugar en Culiacán, Sinaloa.
Codificación, categorización y triangulación
Se adoptaron, de manera integrativa y sistémica, las especificaciones de Strauss y Corbin (2002) para codificar, clasificar y categorizar toda la data generada por el estudio, específicamente las estrategias de codificación abierta (ubicación de conceptos y categorías similares en cuanto a propiedades y dimensiones), codificación axial (estructuración y relación entre categorías) y la codificación selectiva (integración de categorías en función de un concepto nuclear ordenador).
Resultados
Se presentan los resultados obtenidos en las entrevistas realizadas con el principio de saturación teórica relacionados con el tema en estudio, a través de la entrevista individual a profundidad con orientación fenomenológica, con el diálogo establecido entre el investigador y los estudiantes de enfermería en Culiacán, México. Después de realizar la recolección de los datos y el análisis de la información con los participantes durante la entrevista y a través del análisis de contenido, surgieron los significados de cuatro categorías teóricas (Ver Tablas 1,2, 3 y 4).
Las TIC pueden ser entendidas como instrumentos psicológicos, utilizando los términos con los que Vigotsky acuñó el concepto, en tanto pueden llegar a ser herramientas que permiten pensar, sentir y actuar de forma individual o grupal. Esto, sin embargo, es solo un potencial, puede ser desplegado o no. Para que el potencial se convierta en una realidad se requiere que los usuarios, alumnos y maestros asignen deliberadamente una cierta funcionalidad a las herramientas. En otras palabras, depende de las prácticas educativas, del uso que se haga de las TIC, que estas se conviertan en verdaderos instrumentos de la mente (Coll et al., 2008).
Se denomina aprendizaje móvil o m-learning al proceso que vincula el uso de dispositivos móviles con las prácticas de enseñanza-aprendizaje en un ambiente presencial o a distancia, el cual permite, por un lado, la personalización del aprendizaje conforme con los perfiles del estudiante, y por el otro, el acceso a contenidos y actividades educativas sin restricción de tiempo ni lugar. Mediante el aprendizaje móvil, se aprovecha la convergencia digital de los dispositivos móviles enfocando la capacidad de las aplicaciones que permiten registrar información de entornos reales, recuperar información disponible en Web y relacionar personas para realizar trabajo colaborativo (Romero, Molina y Chirino, 2010).
El estudiante fabrica su propio conocimiento sobre nuevos pensamientos y conocimientos previos. Las aplicaciones móviles deben recomendar esquemas de virtualización de contextos y brindar mecanismos que posibiliten administrar dicho conocimiento, así como procedimientos de búsqueda de información (Soler, 2014).
Las plataformas virtuales debe garantizar un entorno adecuado de aprendizaje que permita la interactividad entre estudiantes y docentes y la gestión y organización del curso, los requerimientos necesarios de hardware y software, el número de usuarios, su compatibilidad con otras plataformas, la utilización de herramientas sincrónicas y asincrónicas, entre otras (Naranjo y Rivero, 2014).
Discusión
De acuerdo con Basantes, Naranjo, Gallegos y Benítez (2017), quienes realizaron un estudio sobre los dispositivos móviles en el proceso de aprendizaje de la Facultad de Educación Ciencia y Tecnología de la Universidad Técnica del Norte de Ecuador, la mayoría de estudiantes y docentes emplean los dispositivos móviles para comunicarse, para el entretenimiento y con un porcentaje ligero para la educación en orden descendente, lo que demuestra que se subutilizan los dispositivos móviles y que no se aprovechan los recursos que disponen para fortalecer el aprendizaje en la formación profesional o académica; por lo tanto, se debe capacitar a los docentes sobre el uso de los dispositivos móviles en la educación, con la finalidad de incorporar la tecnología móvil en su labor como una herramienta de apoyo para el desarrollo de sus clases, y generar con ello un ambiente de interacción, cooperación y colaboración.
En contraste con el caso anterior, en nuestro estudio se determinó que los estudiantes del pregrado en enfermería utilizan las aplicaciones en dispositivos móviles de forma constante en todos los espacios de formación profesional, es decir, en los espacios áulicos, en los espacios de simulación clínica, en los escenarios de prácticas clínicas de los diferentes hospitales del sector salud y en los espacios de la práctica comunitaria, teniendo como centro de actuación a la familia.
Los estudios e investigaciones llevadas a cabo en este ámbito indican que los proyectos y experiencias de innovación apoyados en el uso de tecnologías distintas a las convencionales se estrellan con los hábitos y la cultura tradicional del sistema escolar. Es inevitable que la incorporación de los materiales digitales supere múltiples resistencias y dificultades, y permita que en la educación los computadores sean de normal utilidad (Gros, 2000).
En otra investigación llevada a cabo por Muñoz (2010) se concluyó que los dispositivos móviles han demostrado ser útiles en la enseñanza médica. Los asistentes digitales personales han sido los dispositivos más estudiados en la literatura médica, aunque han ido desapareciendo del mercado y han sido sustituidos progresivamente por los smartphones. Aunque estos pueden realizar las funciones de los asistentes digitales personales y añaden una mayor capacidad de reproducir archivos multimedia y la posibilidad de conexión a redes inalámbricas, actualmente son dispositivos caros y requieren el contrato de una tarifa de datos para emplear toda su capacidad. Hay un creciente interés por los podcasts como instrumento para difundir conocimiento y es probable que en los próximos años esta tecnología adquiera más relevancia en la educación médica (Muñoz, 2010).
Ahora bien, aquí se encontró que en la educación en enfermería las aplicaciones móviles están cada vez más posicionadas. Uno de los principales recursos que utilizan los estudiantes de enfermería es la aplicación NandaNocNic como parte del proceso enfermero, el cual es la piedra angular para la gestión del cuidado de enfermería y determinar los diagnósticos para el mantenimiento o recuperación de la salud del individuo, familia o comunidad.
Como lo indica el informe de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos [OCDE] (2003), existe una fuerte tensión entre los currículos tradicionales basados en contenidos bien definidos que el estudiantado debe aprender y saber reproducir, y el enfoque abierto que promueven las TIC. Los tipos y modos de estructuración del pensamiento de los sujetos que actúan con materiales digitales tendrán que ser necesariamente distintos de los que poseen los lectores habituales de documentos escritos. Es indudable que el empleo de estos nuevos recursos implicará una mayor integración de las instituciones educativas en el contexto de la sociedad de la información o era digital. Se trata de integrar las TIC al currículo, y de llevarlas a las aulas con sentido pedagógico (Iriarte, Said, Valencia y Ordoñez, 2015).
Conclusiones
No se puede concebir la educación del siglo XXI sin la presencia de las aplicaciones móviles como estrategia de autogestión del aprendizaje y metacognición de los estudiantes que utilizan en todos y cada una de los espacios de formación universitaria (aulas, laboratorio de simulación clínica, hospitales públicos y escenarios comunitarios). Sin duda, el pensamiento crítico y reflexivo es una competencia central en la formación de enfermeras y enfermeros en México.
Sin embargo, las aplicaciones móviles no sustituyen la relación de enseñanza-aprendizaje de los docentes con los estudiantes; hay que reconocer, sin embargo, que las TIC llegaron para innovar los espacios de formación universitaria y que los estudiantes cuentan con herramientas de aprendizaje y de conocimiento innovadoras y permanentemente actualizadas, con información de punta en todos los ámbitos y acentuaciones de la enfermería.
Resumen
Introducción
Material y método
Sujetos de estudio
Codificación, categorización y triangulación
Resultados
Discusión
Conclusiones