RIDE. Revista Iberoamericana para la Investigación y el Desarrollo
Educativo
El emprendimiento social de base universitaria en Latinoamérica: casoZacatecas, México
Jul 30 2021
Resumen
La globalización exige que los egresados de la educación superior cuenten conhabilidades que impacten en el desarrollo económico. Y una de las habilidadesmás apreciadas actualmente es el emprendimiento social. La presenteinvestigación está precedida por el trabajo denominado El emprendimiento socialde base universitaria en Latinoamérica, en el cual se encontró que solo 3.4 % delos 5243 estudiantes encuestados de 26 universidades de ocho países estáliderando algún emprendimiento social, esto a pesar de que 62 % desea hacerlo.El propósito del presente estudio fue comparar los resultados del contextointernacional con el local. Para ello, se partió del modelo de ecuacionesestructurales usado en el estudio previo. Se aplicó un cuestionario a unamuestra de 301 alumnos de la Unidad Académica de Contaduría y Administración dela Universidad Autónoma de Zacatecas. En los resultados se encontró que solo 0.7% de ellos lidera un emprendimiento social. Se concluye que falta mucho porhacer por parte de la institución educativa, ya que el constructo “Soporteinstitucional” no contribuyó de manera significativa en la intenciónemprendedora. Sin duda es pertinente generar acciones que permitan a los alumnosllevar a cabo proyectos y que estos no queden en intenciones.
Introducción
Las competencias profesionales de los egresados del nivel superior demandan másdominio de contenidos disciplinares. Los retos de un mundo complicado y globalizadohacen ineludible que en el contexto universitario se desarrollen habilidades que lesserán ventajosas para impactar en el desarrollo económico de su entorno social. Sibien el emprendimiento ha ocupado a investigadores desde mediados del siglo XVIII,no fue sino hasta en la década de 1950 que en Estados Unidos abordaron este fenómenocon mayor detenimiento, ya que la evidencia revelaba que aún las empresas másconsistentes no estaban exentas de la bancarrota. En la década de 1980 se retomó eltema, y con más fuerza todavía a principios de siglo (Patiño, Ruiz y Pitre, 2018).
Entre 1957 y 1982, las crisis en Estados Unidos dejaron ver que las grandescorporaciones no eran inmunes a los desastres económicos o quiebras, por lo que seiniciaron programas de emprendimiento dentro de las universidades más importantes deese país. En México, por su parte, las crisis recurrentes de los años 1976, 1982,1985, 1988, 1994 y 2008, propias o importadas, han hecho que el emprendimientoconstituya la forma de vida y de la economía de las familias. Sin duda, se debeconsiderar este fenómeno según el sector en el cual se intenta incursionar, toda vezque las habilidades y aprendizajes indispensables para irrumpir en cada uno serántan diferentes como lo sea el sector y el emprendedor mismo. Los capitalesorganizacionales se han tornado una estrategia rentable para la explicación de estosfenómenos, por la extensión del rango de explicación que abarcan los diferentesaspectos del emprendedor latino y sus prácticas locales y específicas (Ojeda, Mexicano y Mosqueda, 2012).
El origen de la palabra emprendedor emana deentrepreneur, que aparece inicialmente en la lengua francesa, aprincipios del siglo XVI, para designar a los hombres relacionados con lasexpediciones militares (Tarapuez y Botero,2007). La definición del concepto aún no estaba absolutamente clara sinohasta los preclásicos, quienes implantaron el término emprendedor.Richard Cantillon (citado en Morales, Bustamante,Vargas, Pérez y Sereno, 2015), en el siglo XVIII, manejó el conceptoentrepreneur y lo definió como un personaje tomador de riesgosque se halla en constante dilema y cuyas ganancias son anómalas, comparadas con lasdemás personas. Jaques Turgot y Barón de Laune (citados en Morales et al., 2015) suponían que los riesgostomados son sorteados por los mismos emprendedores. Así, florecieron los primerosestudios sobre el emprendedor, que históricamente se pueden ubicar a finales delsiglo XIX y principios del XX (Tarapuez y Botero,2007).
A mediados del siglo XIX, Mangoldt (citado en Tarapuez y Botero, 2007) ofreció una teoría de la ganancia delemprendedor: “la renta de la capacidad emprendedora o el talento especial, norutinario y escaso, que utiliza a este en la adecuada combinación de factores” (p.49). Para el propio Mangoldt, “el emprendimiento y la innovación son aprobados comoun factor importante de la empresa” (Rodríguez y Jiménez, 2005, citados en Tarapuez y Botero, 2007, p. 50). Así, elemprendedor se vincula con una persona que innova continuamente.
De esta manera, empezaron a florecer diferentes investigaciones que estudiaban lafigura del emprendedor y se generaron definiciones más afines al concepto y el rolde estas personas. A Schumpeter (1976, citado en Tarapuez y Botero, 2007) se le atribuye el concepto moderno. Él ubica alemprendedor en el centro del escenario y desde allí le brinda un papel trascendentalen el desarrollo económico. Otros como Knight (citado en Tarapuez y Botero, 2007) comenzaron a revelar los rasgos delemprendedor de forma imprecisa y le determinaron características como lassiguientes: capacidad para tomar riesgos e incertidumbre, tenacidad, energíaindomable, optimismo y fe, confianza en sí mismo, creatividad e imaginación, logrode beneficios efectivos, ser agente de cambio e innovación, creen que el dinero essu mayor motivación, poseen conocimiento del sector en el que van a instituir unaempresa.
Hablar de emprendedores es discutir de diversas teorías y conceptos que se han idocreando a través del tiempo y de variadas investigaciones. Según Santander (2010), diversos autores concuerdanen que, antes de existir la presente figura del emprendedor o gerente de la eraentrepreneur, existía el empresario tradicional.
Del mismo modo, la historia nos ha señalado que los emprendedores son agentes queoriginan la actividad económica y ayudan a generar ambientes de competencia pormedio de la instauración de empresas o negocios (Morales et al., 2015).
Según Lozano y Cayetano (2011), en México y enel mundo la figura del emprendedor ha ido tomando una posición mítica en los últimosaños que lo sitúa a la par de un héroe que lucha frente a las fuerzas del mercadocon el fin de comenzar su aventura de negocio y ubicar una empresa. Autores comoSantander (2010) aseveran que losemprendedores “se hacen” y, bajo este paradigma, el rol de la educación estrascendente, por lo que es preciso conocer e identificar las características y elcomportamiento emprendedor para poder potencializarlos en los estudiantes de launiversidad.
Un diagnóstico elaborado por el Instituto Nacionaldel Emprendedor (2016) soporta que México afronta un reto en materia deproductividad. La evidencia teórica marca que la productividad total de los factoresen la economía ha decrecido a una tasa promedio de 0.7 %, lo que desvirtúa conservaruna economía en crecimiento. Por lo anterior, el emprendimiento es un tema queadquiere relevancia en las regiones y estados, especialmente donde se busca acelerarla economía.
En este orden de ideas, Hidalgo, Kamiya y Reyes(2014) exponen que la actividad emprendedora se ha consolidado como unode los primordiales motores de desarrollo en todas las economías del mundo,especialmente por su función en la creación de empleo y expansión de sectoreseconómicos y regiones emergentes.
Uno de los aspectos significativos que debe considerar el emprendimiento es lageneración de nuevas ideas, la innovación que admita una estabilidad en la economíageneral. De acuerdo con González (2012), lainnovación se debe de manifestar en cualquier tipo de empresa que se crea. Esineludible que se considere el fenómeno de emprendimiento tanto desde la perspectivadel individuo como desde las variables del medio que afectan dicha actividad.
Producto de la importancia que posee el emprendimiento en México, en el año 2016, eldiputado Luis Fernando Antero Valle sometió a consideración la iniciativa de LeyGeneral de Promoción e Impulso al Joven Emprendedor (Sistema de Información Legislativa de la Secretaría de Gobernación,2016). En la mencionada propuesta, se atribuye, entre muchas otras razones, aprejuicios como la inexperiencia e inmadurez, así como a la educación que se limitaa preparar al estudiante para un empleo y no para poseer las características que lepermitan emprender un negocio propio. En la mencionada ley, se considera unfinanciamiento específico para la creación de nuevos negocios o empresas, asesoría eincubación de proyectos, hasta la consolidación de los mismos; todo lo anterior,impulsado por una comisión dictaminadora, integrada por miembros de institucionescomo la Secretaría de Economía, Secretaría de Educación Pública (SEP), cámarasempresariales, entre otras. Paralelamente a este tipo de acciones, se debe promoveruna cultura de emprendimiento desde la educación en las escuelas, integrar losavances en ciencia, tecnología e innovación para que el emprendedor cuente concondiciones para desarrollar excelencias competitivas en su propia empresa. Aún más,es preciso que estos esfuerzos sean iniciados desde la educación básica, con elobjetivo que, desde temprana edad, se introduzca a los futuros emprendedores laimportancia de ser creadores de empleos y bienestar para toda la sociedad.
Ahora bien, Palomares y Chrisvert (2014)afirman que, en el espacio universitario, la toma de decisiones es más compleja, seamplían los espacios de reflexión, pero también de crítica y contrariedad condecisiones tomadas en otro plano jerárquico. Hernández y Arano (2015), por su parte, indican que las licenciaturasrelacionadas con la administración o los negocios podrían ser más susceptibles avincularse con en el proceso emprendedor. Las universidades buscan tener un entornopropicio para que sus estudiantes se introduzcan en planes y actividades que lostrasladen a concretar sus ideas de negocios.
Cabe señalar que Caldera, León y Sánchez (2017)identifican el desempleo juvenil y subrayan que esta situación es extendida enpaíses como México. Los datos de la OrganizaciónInternacional del Trabajo [OIT] (24 de agosto de 2016) muestran que latasa de desempleo juvenil mundial en 2015 fue de 12.9 % y de 13.1 % en 2016, yconsideraron, en ese entonces, que persistiría en este nivel durante todo el 2017.Entre los aquejados, se encuentran jóvenes profesionistas con títulosuniversitarios. La información del Monitor Global de Emprendimiento (GEM, por sussiglas en inglés) para México muestra que en 2015 existía una tasa de actividademprendedora prematura (TEA) de 21 % (Lideresmexicanos, 2016). La TEA en la población joven (18 a 24 años) pasó de 12% en 2012 a 14.8 en 2014 (Durán, 2016). Podríaaseverarse que la razón primordial por la que se decide emprender es porque se haidentificado una ocasión de negocio. La principal actividad en la que se emprende esen el comercio al por mayor y al por menor; posteriormente, se encuentran losservicios de manufactura. En cuanto a las políticas gubernamentales encaminadas alfomento de nuevos emprendimientos, México ocupa el lugar 15 de 62 economías quecomprenden el GEM. En cuanto a la educación empresarial, nuestro país ocupa el lugar45 de 62 economías que engloban el GEM (Durán,2016).
Teniendo en cuenta lo anterior, Gibb (2011)sitúa las presiones que llevan a la sociedad empresarial a vincular el mediopolítico con las iniciativas para emprender y hacer frente a las demandas de lacapacidad global, así como la manera en que cambia y se adapta a las organizacionesde gobierno. Por otra parte, cuantiosos estudios discuten acerca de cómo lasuniversidades deben incidir en el espíritu emprendedor de sus alumnos. Palomares y Chrisvert (2014) y Duarte y Ruiz (2009) también afirman que elmedio educativo es el más conveniente y eficaz para transferir, participar y recrearla cultura del emprendimiento: en todos los niveles de la escuela se puede conformaresta cultura. Esto es percibido como un proceso pedagógico, en donde pueden crearsecircunstancias laborales y la proyección de la riqueza en toda la población, todoencaminado y en función del desarrollo humano.
Es indispensable que las instituciones de educación superior promuevan en los alumnosuna visión de desarrollo de negocios oportunos, con el objetivo de auxiliar, no soloa la reactivación económica, sino a la creación de fuentes de trabajo para unamejora en la calidad de vida de la población, y cumplir así con el deber de crearconocimiento y formar profesionistas sensibles a la realidad social (Hernández y Arano, 2015).
Se necesita seguir fomentando la creatividad del estudiante, mientras más tempranomejor. Se demanda un envolvimiento consciente de las autoridades estatales ymunicipales hacia la sociedad, además de que los empresarios comiencen a ver losservicios que les puede ofrecer la academia.
El propósito del presente estudio fue comparar los resultados del contextointernacional con el local sobre el emprendimiento social de base universitaria enestudiantes encuestados sobre el emprendimiento social.
Materiales y método
Tipo de estudio
El presente estudio tuvo un enfoque cuantitativo, con la ventaja de que losresultados de la muestra pueden ser ampliados a la población (Normas APA, s. f.). Además, los datos seobtuvieron a propósito de la investigación (primarios). Y es un estudiotransversal, pues mide y obtiene datos en una sola ocasión, durante el semestreenero-junio de 2018 (Hernández, Fernández yBaptista, 2014).
Población y muestra
El presente estudio se llevó a cabo en la Unidad Académica de Contaduría yAdministración de la Universidad Autónoma de Zacatecas, en la ciudad deZacatecas, México. La población fue de 735 alumnos regulares de 8.° y 10.°semestre inscritos en la licenciatura escolarizada. Para calcular la muestra seutilizó la fórmula para poblaciones finitas, variable cualitativa (estimación deproporciones), con 95 % de confianza (z = 1.96), un errormáximo de 5 % (0.05) y una variabilidad desconocida, por lo quep = 0.5 y q = 1-p,q = 0.5. El tamaño de muestra resultó de 253.
Se lograron recabar 301 encuestas contestadas por los mencionados alumnos.
Instrumento
Para la presente investigación se utilizó un cuestionario estructurado diseñadoen la Universidad de San Martín de Porres de Lima, Perú, el cual indagaba:información demográfica (género, edad, semestre cursado, información laboral);información de antecedentes emprendedores (si se tiene negocio familiaremprendedor y qué rol toma en este); “Intención de emprendimiento social”(disposición y probabilidad de emprender) (cinco ítems); “Percepción positivadel emprendimiento social” (visión social, innovación y sostenibilidad) (11ítems); “Aprobación social del emprendimiento social” (opinión de familiaresamigos y docentes al decidir emprender) (siete ítems); “Autoeficacia paradesarrollar emprendimientos sociales” (percepción de los estudiantes acerca desu habilidad para desarrollar un proyecto de emprendimiento social), y “Soporteuniversitario para promover emprendimiento social” (acceso a recursos yprogramas de base universitaria para desarrollar emprendimiento social) (nueveítems) (Giraldo y Vara, 2018).
Procedimiento
Se aplicó una encuesta cara a cara mediante el procedimiento de acudir a lossalones de clase de los semestres ya especificados de la licenciaturaescolarizada. Se les solicitó la información al tiempo que se recalcaba laconfidencialidad de esta.
Resultados
Para evaluar los estadísticos descriptivos, se utilizó el paquete estadístico paralas ciencias sociales SPSS versión 24. Entre los resultados, predomina que, deltotal de la muestra, 66.8 % eran mujeres y el resto, 33.2 %, hombres. Además, 47.2 %estaba cursando el 8.° semestre y el resto, 51.8 %, el 10.° semestre. De losentrevistados, 42.9 % se dedica solo a estudiar; el resto, 57.1 %, estudia ytrabaja. Entre estos últimos, 32.2 % manifestó ganar entre 100 y 200 dólaresamericanos al mes, con un promedio de 14.89 meses de experiencia laboral. Asimismo,26.2 % de los entrevistados manifestó que su familia cuenta con algún tipo denegocio. De estos, solo cuatro alumnos, correspondiente a 1.3 % de la muestra,lideran el mencionado negocio. Aún más: del total de estos negocios, 10.6 % fueronconsiderados como de emprendimiento social, sin embargo, solo dos estudiantes, estoes, 0.7 % del total de encuestados, participa como líder del emprendimientosocial.
Respecto al modelo de emprendimiento social de base universitaria, se utilizó elSmartPLS versión 3.2.2 (Ringle, Wende y Becker,2015). Se contó con más del tamaño mínimo de muestra requerido por unaecuación estructural (Hair, Black, Babin y Anderson,2010).
Evaluación del modelo de medida
De acuerdo a Chin (2010), el primer pasopara un análisis de ecuaciones estructurales no basado en covarianza es elmodelo de medida o externo en el que se evalúa la validez convergente: cargas delos ítems y varianza extraída (AVE), y la fiabilidad: alfa de Cronbach yfiabilidad compuesta. Por lo que se procedió al análisis del modelo de medida oexterno (Hair, Hult, Ringle y Sarstedt,2007) del modelo original, el cual fue evaluado eliminando de estelos ítems cuya carga externa no fuera de por menos 0.40, esto dado que al menos50 % de la varianza de cada indicador debe explicarse por el constructosubyacente (Sarstedt, Ringle y Hair, 2017). El resultado se muestra en la Tabla 2.
Como se puede observar en la Tabla 2,existen diferencias significativas con el estudio original efectuado en ochopaíses latinoamericanos, pues la dimensión “Aprobación social” contó con cincode los siete ítems originales; los dos restantes no cumplieron con el 0.40mínimo de carga factorial. De igual manera, solo cuatro de 16 ítems originalesquedaron en el constructo denominado “Percepción positiva del emprendimientosocial”, esto debido a que la opinión respecto al mencionado constructo difiriósubstancialmente entre uno y otro contexto.
De acuerdo con Hair et al. (2007), secomprueba la validez discriminante utilizando el criterio de Fornell y Larker (1981), quienes mencionanque un constructo debe explicar mejor la varianza de sus propios indicadores quela varianza de otros constructos.
En la tabla anterior se observa que la raíz cuadrada de AVE en la diagonalprincipal es mayor que las correlaciones de la variable latente fuera de ella, yse comprueba la validez discriminante. El valor de uno en el constructo“Emprendimiento social” se debe a que es un indicador de un solo ítem, loscuales son usados para medir conceptos como satisfacción o intención (Hair et al., 2007) y siempre presentan comoresultado ese valor para este tipo de análisis.
Las cargas cruzadas, siguiendo a Fornell y Larker(1981), son una forma de detectar problemas de validez discriminanteal comprobar que los ítems de un constructo tengan correlaciones más altas consu constructo que con otros.
En los resultados de la Tabla 4 no seencuentran problemas de validez discriminante. De acuerdo con la prueba decargas cruzadas, se observó que los indicadores cargan más en sus constructosasociados que en otros constructos. Sin embargo, los mencionados criterios deFornell y Larker (1981) y las cargascruzadas son insuficientes para detectar problemas de validez discriminante; unnovedoso método para evaluar la validez discriminante es el llamadoHeterotrait-Monotrait Ratio (HTMT), que consiste en verificar que lascorrelaciones entre ítems del mismo constructo deben ser mayores que lascorrelaciones de ítems de diferentes constructos.
En la Tabla 5 se verifican los valores delHTMT, los cuales deben ser preferentemente menores a 0.85, o al menos 0.90(Henseler, Ringle y Sarstedt,2015).
Evaluación del modelo: resultados del modelo estructural
De acuerdo con Chin (2010), una vez que seha establecido que el modelo de medida es idóneo, el siguiente paso esproporcionar evidencia para apoyar el modelo teórico, principalmente el poderpredictivo con los valores del coeficiente de determinación R2 y la importancia de las estimaciones de ruta.
Para el modelo estructural, Hair et al.(2007) recomiendan evaluar los siguientes puntos:
- Colinealidad entre los constructos;
- Significancia y relevancia de los coeficientes de ruta;
- Relevancia predictiva (R2, f2, Q2, q2, PLS predict), y
- Bondad de ajuste.
Como se mencionó anteriormente, para la presente investigación se utilizó latécnica de mínimos cuadrados parciales, ya que en simulaciones se ha encontradoque es un método bastante robusto para deficiencias como la colinealidad (Cassel, Hackl y Westlund, 1999). Paraevaluarla, se utilizó el factor de inflación de varianza (VIF).
Al evaluar el VIF, como se muestra en la Tabla6, el cual debe ser menor a cinco, no se encontró ningún problema decolinealidad entre los constructos.
Los coeficientes de ruta varían entre -1 y 1. Valores absolutos más altos denotanrelaciones predictivas más fuertes entre los constructos, teniendo efectosdirectos: relación con una sola flecha uniendo constructos; indirectos:secuencia de relaciones que involucra por lo menos un constructo interviniente,y un efecto total: suma de efectos directos e indirectos (Hair et al., 2007).
De la Tabla 7, en la que se observan loscoeficientes de ruta, se desprende que “Aprobación social” está fuertementerelacionada con “Intención emprendedora” (0.408) y con “Percepción positiva delemprendimiento social” (0.299), mientras que “Soporte institucional” lo está con“Aprobación social” (0.295) y con “Percepción positiva del emprendimientosocial” (0.378). “Autoeficacia” es el más fuerte conductor de “Intenciónemprendedora” (0.536), mientras que “Percepción positiva del emprendimientosocial” lo es de “Autoeficacia” (0.417).
Los efectos totales, suma de los directos e indirectos, indican la fuerza delefecto sobre una variable objetivo, en este caso la intención emprendedora.
De la Tabla 8 se deduce que “Autoeficacia”tiene el más fuerte efecto total sobre la variable objetivo, “Intenciónemprendedora”, seguido por “Aprobación social”, “Soporte institucional” y“Percepción positiva del emprendimiento social”.
La relevancia predictiva, con el coeficiente de determinación R2 y el tamaño del efecto f2 , son la predicción dentro de la muestra, el poder explicativo; elcoeficiente de determinación R2 representa la cantidad de varianza en los constructos endógenos explicadapor todos los constructos exógenos vinculados a él, oscila entre cero y uno,donde los niveles más altos indican mayor precisión predictiva (Hair et al., 2007).
Como se puede observar en la Tabla 9, elvalor de “Intención emprendedora” tiene el coeficiente de determinación másalto, incluso utilizando la R2 ajustada, que elimina el problema del aumento de R2 al incluir constructos predictores adicionales: representa la cantidad devarianza explicada por todos los constructos vinculados a él, de manera directae indirecta.
El tamaño del efecto f2 evalúa con qué fuerza un constructo exógeno contribuye a explicar uncierto constructo endógeno en términos de R2 .
En el presente estudio, como se puede apreciar en la Tabla 10, “Autoeficacia” (exógeno) tiene un efecto fuerte (f2 > .35) sobre “Intención emprendedora” (endógeno). “Percepción positivadel emprendimiento social”, “Aprobación social” y “Soporte institucional” tienenun efecto moderado (15≥ 𝑓 2 <.35) sobre “Autoeficacia”, “Intenciónemprendedora” y “Percepción positiva del emprendimiento social”,respectivamente.
Para la relevancia predictiva Q2 , se utiliza el procedimiento llamado blindfolding, el cual consiste enun procedimiento iterativo en el que se omiten diferentes partes de la matrizhasta que cada punto de los datos se haya omitido y predicho. El error depredicción es usado como indicador de relevancia predictiva (Hair et al., 2007), lo que permite evaluarla relevancia predictiva de cada constructo exógeno para un determinadoconstructo endógeno. Se considera una medida de predicción fuera de la muestraal permanecer esta casi intacta en su cálculo (Sarstedt et al., 2017).
En la Tabla 11 se observa cómo “Intenciónemprendedora” tiene un poder predictivo fuerte (Q2 > 0.35), mientras que “Autoeficacia y “Percepción positiva delemprendimiento social” tienen poder predictivo moderado ( 0.15≤𝑄 2 ≤0.35).
Bondad de ajuste
De acuerdo con Tenenhaus, Esposito, Chatelin yLauro (2005), a diferencia de los modelos basados en covarianza,usando PLS no es posible separar modelos válidos de no válidos. Sin embargo,según Lohmöller (1989), se puede medir elgrado en que correlacionan los residuos del modelo externo utilizando lacovarianza residual cuadrática media (RMStheta), la cual debe estar entre losvalores de ≤ 0.12 - 0.14 (Henseler,2013). Para la presente investigación, se obtuvo un valor de RMStheta =0.133, lo cual, al estar dentro de los parámetros, se obtiene la bondad deajuste del modelo.
Discusión
Ser emprendedor significa tomar riesgos, usar la inteligencia, trabajar e innovar.Existen riesgos que deben ser resueltos por los propios emprendedores (Morales et al., 2015). De acuerdo con Santander (2010), los emprendedores se hacen. YPalomares y Chrisvert (2014), así comoDuarte y Ruiz (2009), señalan a laeducación como el medio más conveniente para transferir, participar y recrear lacultura del emprendimiento. Mientras que Hernández yArano (2015) precisan cómo la educación relacionada con la administracióny los negocios es la más propicia para el desarrollo del emprendimiento. Se trata deuna alternativa para solventar el desempleo juvenil (Caldera et al., 2017). Puesto que, de acuerdo con el Instituto Nacional del Emprendedor (2016), cadaaño la economía mexicana decrementa 0.7 %. Y el GEM halló que este, el desempleo, seda en 12.7 % entre jóvenes de 18 a 24 años.
El propósito principal de la presente investigación consistió en evaluar los modelos(original y el particular del contexto investigado), dado que el modelado de PLSpuede servir para investigación tanto explicativa como predictiva (Cepeda, Henseler, Ringle y Roldán, 2016).Después de evaluar el modelo de medida o externo, así como el estructural o interno,se obtuvo un cambio significativo del modelo original del estudio que fue elaboradoen 26 universidades de ocho países. Así, dos de los constructos difieren deloriginal:
- “Aprobación social”: con dos ítems menos, que se refieren a considerarimportante la opinión de la familia, así como la de los amigos, lo queindica que, a diferencia del estudio original, aunque contestaron quesería importante que estén de acuerdo con ellos, la percepción de lagente cercana al estudiante no influye de manera significativa en sudecisión o intención de emprender
- “Percepción positiva del emprendimiento social”: de los 11 ítems, soloconservó cuatro posterior a la evaluación de cargas que no llegaron alvalor mínimo de 0.4.
De lo anterior se concluye que el alumno de la Unidad Académica de Contaduría yAdministración de la Universidad Autónoma de Zacatecas no percibe estar enfocado enproblemas sociales ni tener un fuerte compromiso social, no ven los riesgos comooportunidades, no advierten mejorar la vida a largo plazo o preservar el medioambiente; sin embargo, observan tener facilidad para identificar necesidadessociales, crear mayor valor social que los emprendedores clásicos al poseer ventajasa través de productos y servicios innovadores y con esto proveer soluciones anecesidades sociales desatendidas. Por lo que el modelo cambió del contextointernacional, como se aprecia en la Figura 1,al modelo del contexto de la presente investigación, como se muestra en la Figura 2.
El cambio en el modelo local respecto a la investigación original implica que launiversidad objeto de investigación no está haciendo suficiente trabajo ni dando elapoyo para fomentar y acompañar el proceso de emprender, pues es menor a 1 % elporcentaje de líderes de emprendimiento, queda muy lejos de la cifra de 12.7 %encontrada por la Instituto Nacional del Emprendedor(2016) (aunque cabe precisar que los jóvenes entre 18 y 24 añosmencionados no son específicamente universitarios). Y también muy por debajo del 3.4% de la investigación a nivel internacional.
Conclusiones
De acuerdo con el propósito del presente estudio, que fue comparar un estudiointernacional sobre emprendimiento social de base universitaria en América Latinacon el contexto de la Universidad Autónoma de Zacatecas, específicamente su UnidadAcadémica de Contaduría y Administración, ya que se consideró que al generalizar losresultados encontrados en las 26 universidades de ocho países se puede caer en elerror de tomar decisiones equivocadas basadas en los mencionados resultados, seencontraron resultados diferentes en cuanto a los estadísticos descriptivos, puessolamente 0.7 % lidera proyectos de emprendimiento social, aún más bajo que la cifrade 3.4 % encontrada en el estudio internacional. Respecto al modelo, al evaluar elmodelo de medida, o outer model, se eliminaron ítems que no alcanzaron en su cargaexterna al menos el 0.4 que se requiere como mínimo para conservarlo. Se trata deotra de las diferencias más significativas del contexto, pues, de los constructos deaprobación social y percepción positiva del emprendimiento social, se eliminaron dosy siete ítems respectivamente, lo que indica que la visión que tienen los alumnossobre emprender se ajusta a diferentes motivos en los distintos contextos, y losdotan de un peso específico desigual. A pesar de que el modelo estructural nopresentó diferencias, lo que comprueba que el modelo se apega al original, no seobtuvieron los mismos valores. Para la presente investigación, destaca una intenciónemprendedora muy fuerte (0.43), pero un emprendimiento tendiente a cero (-.016). Elhaber efectuado la presente investigación y obtenido los resultados ya mencionadospermitirá tomar las decisiones adecuadas en el contexto estudiado por parte de lasautoridades universitarias correspondientes, ya que el trabajo actual no reflejaresultados de una mentalidad emprendedora por parte de los alumnos.
Contribuciones a futuras líneas de investigación
A partir de los resultados obtenidos en la presente investigación, se debenimplementar acciones por parte de la administración y docentes involucrados enla reestructuración del plan de estudios con la finalidad de fomentar elemprendimiento social entre los alumnos, así como darle seguimiento, lo quepermitirá tomar decisiones pertinentes de acuerdo con resultados futuros.
Resumen
Introducción
Materiales y método
Tipo de estudio
Población y muestra
Instrumento
Procedimiento
Resultados
Evaluación del modelo de medida
Evaluación del modelo: resultados del modelo estructural
Bondad de ajuste
Discusión
Conclusiones
Contribuciones a futuras líneas de investigación