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RIDE. Revista Iberoamericana para la Investigación y el Desarrollo Educativo
Evaluación del impacto de la infraestructura física educativa en la educación
Oct 30 2021
Resumen
Esta investigación tuvo como objetivo evaluar las condiciones y el estado actual de la infraestructura física educativa (INFE) y su efecto en la educación a nivel preescolar. Para ello, se concretó un estudio de caso en el que se incluyeron los jardines de niños públicos ubicados en la región central de la República mexicana. Las preguntas formuladas fueron las siguientes: ¿qué relación existe entre la INFE y la educación que en su interior se imparte?, ¿cuánto impacta el estado actual de la INFE en la eficacia de la educación? y ¿qué papel desempeña el cumplimiento normativo de la INFE en dicha relación e impacto en la educación? El estudio desarrollado fue de tipo mixto, ya que se utilizaron técnicas cuantitativas, cualitativas y de carácter multidisplinario. Los instrumentos utilizados fueron la selección de la muestra representativa a través de un proceso aleatorio, la observación no participativa, el levantamiento físico de datos, el soporte fotográfico y el análisis de cumplimiento normativo con base en lo que señalan la Ley General de Educación (LGE, 2019), los reglamentos de construcciones de cada uno de los estados evaluados, las normas oficiales mexicanas de tipo obligatorio y de observancia voluntaria, así como los lineamientos de la Secretaría de Educación Pública (SEP,1921), Manuales de Protección Civil e informes de la Organización para la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE, 1961).Los resultados indican que el estado físico y el emplazamiento de los centros educativos inciden directamente en el desempeño de los estudiantes, por lo que se debe gestionar la adecuada supervisión por parte de las autoridades y de los mismos usuarios (docentes, administrativos y personal), quienes deben identificar los riesgos y las condiciones en las que se prestan los servicios de educación a nivel de preescolar en México. Asimismo, se debe fomentar la mejora continua de la calidad de la INFE para consolidar el derecho a la educación de todos los niños y las niñas de este país.
Introducción
El aprendizaje adquirido en el nivel de preescolar (o jardín de niños) tiene una gran trascendencia para el ser humano, ya que es la etapa donde se adquieren los conocimientos iniciales de la educación formal. Aunado a esto, en dicho nivel educativo el párvulo tiene su primer contacto con el espacio denominado “escuela”, la cual debe contar con la infraestructura adecuada para fomentar su desarrollo físico y cognitivo. Por ello, en el presente estudio se ha procurado evaluar el estado en el que se encuentran determinados planteles educativos, así como su emplazamiento y sus principales problemáticas (Secretaría de Educación Pública (SEP, 2008).
De acuerdo con un estudio realizado por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO, 2016), así como con los datos del Segundo Estudio Regional Comparativo y Explicativo (SERCE, 2008) se puede afirmar que las condiciones físicas de las escuelas tienen “un efecto importante en el desempeño del estudiante y pueden contribuir significativamente a la reducción de la brecha de aprendizaje asociada con la desigualdad social” (p. 493). Asimismo, gran parte de las indagaciones efectuadas en los últimos años sobre la calidad y eficiencia escolar han explorado la relación que existe entre las condiciones físicas de las escuelas y el aprendizaje de los estudiantes.
De igual modo, el Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE,
2018) ha presentado evidencia sobre cómo la infraestructura escolar impacta en el bienestar y el aprendizaje de los estudiantes. Sin embargo, en un trabajo desarrollado por el Banco Interamericano de Desarrollo citado por Duarte, Gargiulo y Moreno (2011) se señala que las condiciones de infraestructura educativa en los países de América Latina y el acceso a los servicios básicos de electricidad, agua, alcantarillado y teléfono en las escuelas son altamente deficientes.
En el contexto internacional, Jadille (2016) evidencia el impacto del diseño de los espacios educativos en los aprendizajes, mientras que Campana, Velasco, Aguirre y Guerrero (2014) explican que la infraestructura educativa es un elemento transcendental para el rendimiento de los escolares, puesto que cumple un rol motivacional y funcional; es decir, produce una mejor actitud en los estudiantes hacia el aprendizaje y facilita el proceso de enseñanza. Blincoe (2005), por su parte, presenta una investigación referente a la edad y condición de las escuelas de secundaria de Texas y su influencia en el rendimiento de los alumnos. Bullock (2007), en cambio, menciona la relación existente entre las condiciones físicas de las escuelas y el rendimiento de los estudiantes a nivel de escuela intermedia en el estado de Virginia.
Asimismo, Boese y Shaw (2005) señalan que el estado de las instalaciones escolares de New York repercute en la salud y el rendimiento de los escolares, de ahí que abogue por escuelas saludables para los educandos. Picus, Marion, Calvo y Glenn (2005) enseñan el vínculo entre el rendimiento estudiantil y la calidad de las instalaciones educativas. Higgins, Hall, Wall, Woolner y McCaughey (2005) se refieren a las campañas de quienes participan en el liderazgo, el diseño, la planificación, la dotación de recursos y la gestión de las escuelas británicas, mientras que Branham (2004) afirma que la calidad de la infraestructura escolar tiene un efecto significativo en las tasas de asistencia y deserción escolar.
Por todo lo anterior, resulta relevante la información presentada en este artículo sobre las condiciones en las que se encuentran los planteles educativos a nivel preescolar, específicamente en la región central de la República mexicana. Para ello, se tratan temas vinculados con el número de alumnos y de maestros en los salones de clase, el mobiliario y el equipo, el mantenimiento, los servicios municipales, las instalaciones (eléctricas e hidrosanitarias), el medio ambiente y la seguridad, entre otros.
En tal sentido, las preguntas formuladas fueron las siguientes:
  • ¿Qué relación existe entre la INFE y la educación que en su interior se imparte?
  • ¿Cuánto impacta el estado actual de la INFE en la eficacia de la educación?
  • ¿Qué papel desempeña el cumplimiento normativo de la INFE en dicha relación e impacto en la educación?
Marco metodológico
La presente investigación fue mixta, ya que se utilizaron técnicas tanto cuantitativas como cualitativas con un soporte multidisciplinario. El enfoque cuantitativo se empleó al dar a conocer la representación de una realidad concreta y específica, mientras que el paradigma cualitativo se utilizó al recabar la información basada en la observación (soporte fotográfico). Asimismo, fue una investigación multidisciplinaria porque para realizar el análisis del cumplimiento normativo se usaron conocimientos de ingeniería civil, análisis de espacios arquitectónicos, seguridad estructural y principios básicos de derecho.
Datos
Población: Ubicada en la región central de la República mexicana.
Muestra: El estudio se llevó a cabo en 18 instituciones educativas de nivel preescolar ubicadas en Ciudad de México (CDMX), estado de México (EDO MÉX), Hidalgo (HGO), Querétaro (QRO), Morelos (MOR) y Tlaxcala (TLAX).
Glosario de términos y/o abreviaturas
DOF: Diario Oficial de la Federación.
CCT: (Clave de Centro de Trabajo): Es la llave de entrada al catálogo de centros de trabajo (escuelas) autorizados por la SEP; además, es el elemento de relación con todos los sistemas de la SEP o de las autoridades educativas en los estados.
Entidad federativa o estado: Unidad delimitada territorialmente que en unión de otras entidades conforman a una nación.
INEE: Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación. Tiene como tarea principal evaluar la calidad, el desempeño y los resultados del sistema educativo nacional (SEN) en la educación básica y media superior, de conformidad con el artículo 3 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos (CPEUM, 1917).
Instituto o INIFED: Instituto Nacional de la Infraestructura Física Educativa. Emite normas y especificaciones técnicas, participa en la elaboración de normas mexicanas y elabora guías operativas para la administración de los recursos destinados a la infraestructura educativa.
INFE o Infraestructura Física Educativa: Los muebles e inmuebles destinados a la educación impartida por el Estado y los particulares, con autorización o con reconocimiento de validez oficial de estudios, en el marco del sistema educativo nacional, en términos de la Ley General de Educación (DOF, 2019b), así como a los servicios e instalaciones necesarios para su correcta operación.
NOM: Norma Oficial Mexicana de uso obligatorio.
NMX: Normatividad de observancia voluntaria; sin embargo, si son mencionadas como parte de una NOM, su observancia se hace obligatoria.
Plantel: Centro educativo donde se imparte la enseñanza al alumnado.
SEN: Sistema Educativo Nacional. Es el conjunto organizado de servicios y acciones educativas reguladas por el Estado que posibilitan el ejercicio del derecho a la educación.
SEP: Secretaría de Educación Pública. Es una de las secretarías de Estado encargada de la administración, regulación y fomento de la educación. Su función es la de diseñar, ejecutar y coordinar las políticas públicas en materia de educación en México.
A continuación, en la Tabla 1 se muestran las CCT (clave de centros de trabajo) de los planteles evaluados.
Procedimiento
El presente estudio fue estructurado en dos etapas, las cuales se explican a continuación:
Etapa I.
En esta se procedió al levantamiento físico de la información por estados. Esto se efectuó con base en una lista de cotejo cuantitativa, que sirvió para guiar la observación de campo realizada en cada uno de los planteles educativos. Esa lista estuvo conformada por los siguientes apéndices:
  • Apéndice A (normativo), cédula de información técnica (CIT)
  • Apéndice B (informativo), guía para el llenado de la cédula de información técnica,
  • Apéndice C (normativo), cédula técnica del Centro Nacional de Prevención de Desastres (CENAPRED)
  • Apéndice D (normativo), cédula técnica del Instituto Local de la Infraestructura Física Educativa del Distrito Federal (ILIFEDF), todos de la Norma Mexicana NMX-R-084-SCFI-2015: Escuelas -levantamiento de datos para el diagnóstico de la infraestructura física educativa- directrices y requisitos.
Asimismo, se realizó un cuestionario formulado con base en el anexo 1 -Formato de Información Técnica para la Evaluación para la Certificación de la Calidad de la INFE (2019) del Instituto de la Infraestructura Física Educativa (INIFED, 2019, en el cual se contemplan los aspectos a evaluar durante la visita, tales como INFE esencial (cuenta con locales mínimos para las actividades curriculares e instalaciones básicas), INFE funcional (cubre con los aspectos del tipo esencial y equipamiento según los avances pedagógicos y tecnológicos) e INFE sustentable (cumple aspectos del tipo funcional e incorpora programas de conservación del medio ambiente), así como tipo de espacios educativo, equipos de seguridad y análisis de riesgos.
Etapa II
En esta etapa se describe el proceso de evaluación de la calidad de la INFE evaluada:
  • Se utilizaron los lineamientos para la formulación de indicadores de la SEP (2019).
  • Ley General de la Infraestructura Física Educativa (LGINFE, 2008).
  • Se analizó cada uno de los aspectos de los centros educativos utilizando la siguiente normatividad:
    • NMX-R-083-SCFI-2019. Escuelas -diseño y fabricación de mobiliario para la infraestructura física educativa- criterios y requisitos. Norma Mexicana (2019).
    • NMX-R-090-SCFI-2016. Escuelas -elementos para la accesibilidad a los espacios de la infraestructura física educativa- requisitos. Norma Mexicana (2016).
    • NMX-R-084-SCFI-2015 Escuelas -levantamiento de datos para el diagnóstico de la infraestructura física educativa- directrices y requisitos. Norma Mexicana (2015a).
    • NMX-R-024-SCFI-2015. Escuelas -supervisión de obra de la infraestructura física educativa- requisitos. Norma Mexicana (2015b).
    • NMX-R-079-SCFI-2015 Escuelas -seguridad estructural de la infraestructura física educativa- requisitos. Norma Mexicana (2015c).
    • NMX-R-080-SCFI-2015 Escuelas -bebederos de agua potable- requisitos. Norma Mexicana (2015d).
    • NMX-R-021-SCFI-2013 Escuelas -calidad de la infraestructura física educativa- requisitos. Norma Mexicana (2013).
    • NMX-R-003-SCFI-2011. Escuelas -selección del terreno para construcción-requisitos (cancela a la NMX-R-003-SCFI-2004). Norma Mexicana (2011).
  • Referente a la suficiencia básica y necesaria para impartir clases, se analizó que las escuelas cumplieran con los conceptos de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), que son los siguientes:
    • Uso comunitario: i) Accesibilidad a la comunidad para utilizar las instalaciones durante o después del horario escolar.
    • Ambiente sustentable: i) Planeación del sitio: El espacio demuestra planeación del sitio ambiente sustentable. ii) Sistemas sustentables: Demuestra uso efectivo y eficiente de agua, energía, reciclaje, disposición de basura, luz natural. iii) El espacio demuestra el uso de métodos constructivos, materiales constructivos.
    • Participación social: i) Mantenimiento: Evidencia de la participación constante de la comunidad educativa en el mantenimiento preventivo que no requieren mano de obra especializada de los edificios, instalaciones y equipos de los planteles educativos.
  • La información fue respaldada a través de reportes fotográficos.
  • Se consultaron los reglamentos de construcción y de Protección Civil por cada estado evaluado.
Para el análisis de evidencia de afectación sobre el aprendizaje se consideraron algunos de los siguientes factores (Tabla 2):
Resultados
A partir de los datos obtenidos en las etapas I y II del estudio, la figura 1 enseña que la Ciudad de México es la única entidad en la cual se cumple, en promedio, con 74 % del uso específico del inmueble como edificio educativo, aunque solo con 6.4 % según los conceptos de la OCDE, que se refieren a la suficiencia básica y necesaria del inmueble para poder impartir clases. Es decir, ningún inmueble evaluado en las otras entidades logró su cumplimiento y solo en el estado de Morelos se obtuvo el mayor valor con 20.6 %. Cabe señalar que la LGE establece (en su artículo 99) que los muebles e inmuebles deberán cumplir con los requisitos de “calidad, seguridad, funcionalidad, oportunidad, equidad, sustentabilidad, resiliencia, pertinencia, integridad, accesibilidad, inclusividad e higiene”. Por ello, para su evaluación en este ámbito se definieron tres dimensiones prioritarias, las cuales cada escuela debe cumplir como parte esencial del derecho a la educación: servicios básicos en el plantel, espacios escolares suficientes y accesibles, y condiciones básicas de seguridad e higiene. Sin embargo, como se aprecia en la Figura 1, resultó nulo su cumplimiento y ningún plantel evaluado en este rublo llegó a la media promedio.
La Tabla 3 revela los datos obtenidos en porcentajes de los planteles evaluados por estados.
En la tabla anterior se aprecia que la infraestructura escolar carece de cumplimiento en rubros específicos básicos, los cuales se detallan a continuación:
La planeación general de las construcciones escolares, en la cual se tiene que tomar en consideración, entre otros aspectos, la demanda escolar, la capacidad instalada, la zona de influencia, la consolidación, el nuevo edificio, la reparación, la modalidad de los diferentes niveles educativos y la selección de terreno. Lo anterior repercute significativamente en la educación de los alumnos, ya que no cuentan con una INFE planeada inicialmente para tal fin.
En cuanto al proyecto ejecutivo de las escuelas, este deberá ser la representación o expresión gráfica de la solución a los requerimientos proporcionados por el área encargada de la planeación educativa de la SEP y, en su caso, constará de los planos siguientes: planta de conjunto o plan maestro, plantas generales de los edificios, fachadas y cortes generales, planos de modificaciones y de todas las instalaciones. No obstante, los resultados indican que solo los estados de Morelos y Tlaxcala alcanzaron 54.1 % y 51.6 % de cumplimiento normativo, respectivamente, lo que nos llevó a plantearnos la siguiente interrogante: ¿el plantel se diseñó originalmente para tal fin o fue adaptado?, ya que ninguno presentó evidencia alguna sobre su planeación, diseño, etc. Aunado a ello, se registraron algunos casos donde se efectuaron diversas intervenciones a las instalaciones sin contar con algún proyecto o registro de ello.
Lo anterior impacta en el aprendizaje de los estudiantes debido a que pasan muchas horas en un lugar que no cuenta con las condiciones básicas para tal fin. Como soporte de lo antes mencionado, se muestran las Figuras 2 y 3.
Asimismo, en lo concerniente al mobiliario y equipo como medio didáctico para el proceso de enseñanza-aprendizaje, este requiere de características particulares determinadas por el nivel educativo, el uso (calidad, materiales, durabilidad, etc.), los requerimientos pedagógicos y ergonómicos, así como por el tipo y características del espacio amueblado, ya que se considera que el mobiliario escolar será usado por cientos de estudiantes durante un largo periodo. Por eso, se debe procurar su calidad para que tenga una adecuada duración y sean seguros. Igualmente, en la evaluación se consideró que el mobiliario debe ser elegido según la edad de los alumnos, el tamaño de las aulas y el número de estudiantes, ya que es importante que los niños y niñas se encuentren en un ambiente adaptado a sus medidas corporales (ergometría y discapacidades) (Figura 4).
De los resultados obtenidos se destaca que de los 18 planteles evaluados solo el estado de Tlaxcala presentó el valor más alto, con 59.8 % de grado de cumplimiento normativo. De hecho, los principales problemas en este rubro fueron los siguientes: mobiliario inadecuado para el nivel educativo, mobiliario requerido de baja calidad e insuficiente y no apto para personas con capacidades diferentes, lo que dificulta el desarrollo óptimo de la labor docente.
En lo concerniente al mantenimiento, los resultados demostraron que ningún plantel cumplió normativamente y que los valores más altos se consiguieron, en promedio, en el Estado de México y en la Ciudad de México con 10.4 % y 5.11 %, respectivamente. Estas cifras resultan preocupantes porque el mantenimiento de las instalaciones y de los materiales usados resulta esencial para evitar accidentes (Figura 5).
Como se señaló inicialmente, se analizó la INFE tomando en cuenta algunos factores que pueden afectar el normal desarrollo del proceso de enseñanza-aprendizaje, los cuales se muestran en la Tabla 4.
Los valores muestran una realidad preocupante, ya que se observó un valor máximo de cumplimiento en promedio de 53.3 % solo en el estado de Tlaxcala referente a los servicios municipales básicos con los que una escuela necesita operar. Esta realidad repercute en los procesos escolares directamente y vulnera los derechos humanos debido a la precariedad de las condiciones en que el alumnado recibe su educación.
Asimismo, concerniente al resultado de la situación del entorno (medio geográfico) donde se encuentran los edificios evaluados, solo el estado de Hidalgo presenta en promedio como máximo un valor de 55.1 % de cumplimiento. Al respecto, vale subrayar que este factor ambiental es de vital importancia para el desarrollo de la educación de los alumnos, ya que en el entorno de los planteles se encontró evidencia de zonas de riesgo o contaminación (p. ej., gasolineras, mercados, basureros, líneas de alta tensión, vías primarias rápidas y terminales de autobuses a menos de un kilómetro) (Figura 6).
También se comprobó, referente a la seguridad y el medio ambiente, que en los planteles evaluados el valor más alto lo presentó en promedio el estado de Tlaxcala con 50 % (medio ambiente), mientras que en seguridad lo tuvo el estado de Hidalgo con 49.7 %. En síntesis, se puede afirmar que en los planteles se evidenciaron fallas en cuanto a barandales, dimensiones de escaleras y rampas, así como problemas en muros, techos y pisos por humedad, grietas, entre otros. De hecho, en la mayoría de las escuelas nunca se ha fumigado y en 11.5 % de ellas nunca se ha llevado a cabo un mantenimiento profundo (Figura 7). Asimismo, referente a las condiciones de las instalaciones tanto eléctricas como hidrosanitarias, solo el estado de Hidalgo presenta los valores más altos con 52.8 % y 79.6 %, respectivamente.
En síntesis, se puede asegurar que los planteles evaluados presentan muchas deficiencias en materia de infraestructura, mobiliario y seguridad en general (Figuras 8 y 9).
Discusión
Sobre la primera interrogante plateada en este trabajo (¿qué relación existe entre la INFE y la educación que en su interior se imparte?), se puede indicar en el caso del nivel de preescolar la correcta distribución espacial proporciona una mejor organización de los materiales, así como un entorno físico rico en estímulos y posibilidades de acción. Asimismo, la relación entre el número de alumnos y profesores es muy importante en dicho nivel, puesto que los escolares exigen mayor atención y cuidado. Al respecto, cabe mencionar que para obtener la relación entre alumnos y maestros se utilizó la formulación de indicadores de la SEP, es decir, que la atención es la resultante de dividir la matrícula total de inicio de cursos entre el número total de maestros frente al grupo. Esto se puede calcular con la ecuación 1.
Relación alumnomaestro =Matricula total Total de profesores existentes
…………………ecuación (1)
La Tabla 5 muestra los resultados de los valores del indicador relación de alumnos/maestros en la zona central de la República mexicana.
En las cifras anteriores se percibe una marcada diferencia entre el número de educandos y maestros. De hecho, las mayores magnitudes del indicador se registraron en el Estado de México y en el estado de Morelos. Igualmente, los resultados del análisis estadístico demostraron que en el caso de la Ciudad de México ha existido la necesidad de mejorar y privilegiar una adecuada relación entre el número de alumnos por maestro, lo cual se ha venido reflejando a lo largo de las últimas décadas, según los censos desarrollados entre 1970 a 2017 por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) (2013). En otras palabras, esa relación en el nivel de preescolar bajó de 38 a 21 alumnos por maestro en un lapso de 47 años (Tabla 6).
De los resultados presentados, resulta comprensible que se favorezca el contar con grupos reducidos, ya que en las secciones con más alumnos se suele invertir más tiempo en mantener la disciplina que en el desarrollo de las actividades de enseñanza y aprendizaje. Asimismo, se deben resaltar otras variables, como la preparación del maestro, la conducta de los alumnos en el grupo (según el nivel educativo) y la presencia de personal de apoyo (practicantes, prefectos, asistentes, etc.) para las asignaciones paralelas.
Igualmente, un aspecto que resulta interesante valorar en el contexto de este indicador es el de la infraestructura física de los planteles escolares y su uso como inmueble educativo porque constituye un elemento que puede condicionar los objetivos educativos planteados. Por ello, resulta imprescindible que la infraestructura física educativa (INFE) cumpla con determinada normatividad básica, aunque los hallazgos conseguidos en este trabajo contradicen este principio (ver las Figuras 1, 2 y 3).
Por otra parte, y en cuanto al segundo cuestionamiento formulado (¿cuánto impacta el estado actual de la INFE en la eficacia de la educación?), los resultados enseñados en las Tablas 2 y 3, así como en las Figuras 4, 5, 6, 7, 8 y 9 revelan el impacto negativo que dichas condiciones pudieran estar generando en los 2524 alumnos que cursaban estudios en la instituciones de los seis estados de la región central de la República mexicana que constituyeron el corpus de la presente investigación. Lo anterior contradice algunos de los principios básicos del proceso de enseñanza-aprendizaje, los cuales se describen en seguida:
  • Impacto que recae en el docente y alumno
    • Dado que la INFE tiene un efecto motivacional en el proceso de aprendizaje, al contar con un ambiente adecuado y agradable, los alumnos y docentes tienen un mejor desempeño.
    • El profesor debe procurar que el estudiante aprenda en circunstancias que lo acerquen a su realidad, en el marco de su propia cultura. Por ello, es imprescindible informar a las autoridades de las condiciones en las cuales se encuentra la INFE para asegurar la integridad y salud de los alumnos, los docentes y las personas que laboran en ella.
    • La ausencia de profesores (o el no contar con el número mínimo de ellos) se traduce en atrasos en el aprendizaje y en un menor rendimiento académico.
  • Manifestación del lenguaje oral
    • El estrés, el agotamiento y las patologías de la voz y la vista son algunos problemas que padecen con mayor frecuencia los docentes como consecuencia del ruido, la deficiente iluminación y la inadecuada ventilación de la INFE, lo que repercute directamente en el aprendizaje de los alumnos.
    • El ruido perjudica el rendimiento escolar de los alumnos porque dificulta sus procesos de atención y aprendizaje.
    • La estabilidad emocional se puede ver afectada por la inseguridad del entorno, el medio ambiente, el mobiliario usado y las instalaciones en general.
  • Escuchar y expresarse
    • El entorno inseguro puede afectar la creatividad del alumno, así como sus medios de expresión artística y cultural.
  • Pensamiento matemático
    • Los procesos de desarrollo y las experiencias vividas se pueden ver afectados por un medio ambiente insalubre e inseguro.
    • El mobiliario, los equipos y las instalaciones fuera de norma pueden afectar el desarrollo de actividades donde se deban reconocer objetos de diversos tamaños.
    • Sus juicios pueden ser genuinamente cuantitativos y expresados de diversas maneras en situaciones cotidianas, aunque mermados por los recursos con los que cuentan (instalaciones insalubres, carencia de mobiliario, etc.).
  • Conservación del medio ambiente
    • La carencia de agua y luz, así como los inmuebles insalubres y fuera de la norma puede perjudicar la concepción de los alumnos en cuanto al cuidado de plantas y animales de su entorno.
    • Un entorno dañino e inseguro puede inculcar los efectos desfavorables de la acción humana sobre el ambiente.
  • Comunica las sensaciones y los sentimientos que le producen los sonidos de su entorno y lo que escucha
    • Al estar rodeado de espacios de doble uso (bodegas, cocinas, gasolineras, etc.), el alumno se puede habituar a un ambiente que no tiene relación con un espacio diseñado para la enseñanza y aprendizaje.
Finalmente, para dar respuesta a la tercera pregunta planteada (¿qué papel desempeña el cumplimiento normativo de INFE en dicha relación de impacto en la educación?), se demostró que el nexo entre la INFE y la educación trasciende sus paredes, pues también implica toda su estructura, la cual influye en el rendimiento del alumno. Al respecto, la normatividad es de vital importancia para ordenar la convivencia y guiar los comportamientos de todos los individuos. La Tabla 7 evidencia el grado de cumplimiento normativo recabado de este estudio y cómo esto afecta el aprendizaje de los educandos.
Como se puede apreciar, las condiciones encontradas en los inmuebles evaluados exponen múltiples deficiencias, lo que repercute directamente en el aprendizaje de los educandos.
Conclusiones
Los hallazgos mostrados en la presente investigación evidencian la carencia del cumplimiento normativo básico en las instituciones analizadas del nivel de preescolar, lo que afecta el desarrollo integral y armónico del niño. En concreto, al estudiar las relaciones entre infraestructura escolar y resultados obtenidos se observa que los factores que están más alta y significativamente asociados con los aprendizajes son su uso como espacio educativo (planeación), la presencia de espacios de apoyo a la docencia (bibliotecas y áreas comunes), la conexión a servicios públicos de electricidad, agua potable, mobiliario y equipo adecuados, así como baños en condiciones y con número apropiado.
Esto demuestra que los estados de la región central de la República mexicana deberán mejorar la infraestructura física educativa para eliminar las grandes brechas existentes, las cuales impactan negativamente en las escuelas del sector público. En tal sentido, se deberá invertir en la construcción de edificios que cumplan con los requisitos mínimos para impartir clases según las particularidades de cada nivel educativo. Esto significa trabajar en la mejora y mantenimiento de las instalaciones hidráulicas, sanitarias y eléctricas.
Finalmente, se deben crear iniciativas que permitan optimizar los instrumentos que orientan las políticas públicas en el campo de infraestructura física educativa. Para ello, será indispensable promover más estudios tanto a nivel comparativo regional como internacional para robustecer el análisis de las conexiones entre la infraestructura escolar y los aprendizajes de los estudiantes.
Futuras líneas de investigación
Es conveniente continuar profundizando para consolidar esta línea de investigación, lo cual se podría conseguir si se desarrollan indagaciones en escuelas privadas y se amplía la muestra incluyendo a otras regiones de la República mexicana y a otros niveles educativos.
Resumen
Introducción
Marco metodológico
Datos
Procedimiento
Etapa I.
Etapa II
Resultados
Discusión
Conclusiones
Futuras líneas de investigación
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